Esta noche salimos camino de Santiago. Una ciudad que con permiso de todos los que allí viven hemos hecho un poquito nuestra. Ya no sabemos la de veces que hemos estado allí, y su recuerdo es ya parecido al de ese lugar al que hemos ido tantas veces de vacaciones cuando éramos chinorris. Otra noche pintada de líneas discontínuas, de carteles azules, de horas interminables. Horas en las que uno aprende por si acaso aún no lo sabía, a echar más de menos si cabe a esa vida que deja en casa, tan y tan lejos. La primera hora como siempre; un escándalo en la furgo. Todo el mundo tiene algo que contar, unos cosas más agradables que otros… A partir de esa hora, las voces comienzan a callarse y algún disco de Sabina, Steve Vai, o bromas de la radio toma el relevo al calentón del principio. Seguirán interminables visitas a las gasolineras. Alguien esperará llamadas que nunca vendrán y otros despertarán a las llamadas que no esperaban y poco a poco, hora a hora nuestro Camino de Santiago irá tomando forma dentro de ese cubículo lleno de sueño y de sueños. Quizás mañana, relevo tras relevo, Santiago de Compostela nos reciba con la misma ilusión con la que nosotros partimos hacia allí. Pero eso será mañana. Ahora hay mucho que recorrer. Buenas noches.
Toni Ramos
Viernes 24 de julio
Plaza del Toral
00:30h
Entrada gratuita