Informe: Soy tu fan
Puntos de encuentro para llegar al artista, los clubes de fans tienen sus propias reglas. Aquí, un informe por dentro sobre ese particular y curioso universo. Qué cotiza, cómo se manejan, donde se mueven, qué códigos son inquebrantables. El fans ideal: manso y tranquilo.
Te amo, dame más: todo sea por el ídolo
Gabriela ronda los 40 años y cuando habla de Ricardo Montaner se sonroja, ríe y no para de contar anécdotas. "Mi máximo sueño se cumplió una vez que él se bajó del escenario para saludarme. Me abrazó y me dio un beso". Alejandra, en cambio, es fanática de Cristian Castro. "Hace 15 años que me gusta y mi primer encuentro con él fue impresionante, pero no de histeria, sino de ternura", aclara.
Historias como éstas de absoluta devoción por artistas del pop, rock, canción melódica y unos cuantos géneros más se multiplican en todo el país. Y no solamente acá: es un fenómeno global. Se trata de chicas y chicos cuyo fanatismo tuvo una secuela lógica. ¿Qué forma encontraron para canalizarlo? Bienvenidos al mundo del club de fans. Un lugar con sus propios códigos, cultura y reglas.
Gabriela es la presidenta del fan club oficial de Ricardo Montaner, llamado Amores. Carolina, su vice. "A mi me gusta Ricardo desde 1987", explica Gabriela, "pero fui a verlo recién en 1994 y me enamoré de él. No había información, no sabía cómo contactarme y con una amiga dijimos: formemos un club de fans. Y acá estamos. Ahora tenemos sedes en 8 países: Argentina, Costa Rica, Venezuela, México, Uruguay, Perú, España y Chile".
Contra todas las presunciones de este mundo, integrar un fan club tiene sus propias paradojas. Puede no ser tan grato. Es un trabajo al que hay que dedicarle muchas horas, organizar encuentros, coordinar actividades, buscar el dato, remar contra viento y marea, actualizar el sitio de Internet, hablar con las discográficas, jefes de prensa, managers y encima toda esta labor es ¡ad honorem!
"Nosotras trabajamos por y para el artista. A cambio recibimos algo de él, su sonrisa, su buena onda", cuenta Joana, coordinadora de El Ritual, el fan club oficial de Cristian Castro, que ya lleva quince años y tiene sedes en 10 países. "Una vez Cristian nos invitó a bailar a todas. Yo me he parado frente a él y le dije todo lo que pienso, lo bueno y lo malo. Esa honestidad es impagable".
Hay muchos elementos que cotizan para ser un fan club serio. La principal es no revelar nunca datos íntimos del artista en cuestión. Ese es un tema fundamental para ser creíble en el mundillo. En todo caso, los secretos quedan bajo la alfombra. Porque una cosa lleva a la otra: si se publican intimidades, se corta el lazo con el manager, la discográfica o el jefe de prensa. Y la información cotiza como oro en este mercado.
Y dos, a ponerse la camiseta. El que más transpira es el que más cerca está del encuentro exclusivo con el artista o de la escucha del disco que aún no salió. En otras palabras, sin histeria, hay que mostrarse en las reuniones mensuales de los clubes de fans, estar ahí, decir presente, proponer ideas, compartir contactos.
El que se acerca sólo para conseguir una entrada, pierde; el que se muestra más pícaro, gana."Los mismo fans decimos que nuestros ídolos no tiene un fans club, tienen una red de espionaje. Conseguimos sus números de cuarto, sabemos la chapa del coche en el que se desplaza", dicen. Incluso, muchas veces, conocen más que los propios sellos discográficos del artista.
Gabriela, la presidenta del fan club de Montaner, sintetiza: "Ese día que Ricardo me abrazó y me dijo gracias, yo sentí que con eso podía cerrar el fan club. Fueron 12 años de trabajo y él me los reconoció".
Las reglas de oro
El decálogo del buen fanático
Las recetas que dan los presidentes de los clubs de fans para ser un buen fanático y que te tengan en cuenta en la próxima visita de tu ídolo.
Lo que sí
- Sólo meterse con la vida profesional del artista en cuestión
- Ir a los encuentros de fans
- Proponer ideas en los encuentros
- Hay horarios para llamar a la presidente del fan club; no sobrepasarlos
- Estar tranquilo en los conciertos, la histeria no cotiza
- Tener una buena agenda de contactos del artista
- Estar siempre cuando se necesita un fan solidario
- Ser generoso y extender los propios contactos a otros
- Guardar todo lo referente al artista (entradas , posters, revistas, CDs, programas grabados, fotos)
- Mostrar picardía para conseguir contactos
Lo que no
- Nunca comprar entradas de sobreventa
- Nunca publicar nada de la vida personal
- Nunca cortarse sola/o con los contactos
- Prohibida la histeria, gritos y locura en vivo
- No aparecer apenas a veces en las reuniones
- No aparecer en las reuniones sólo para ligar una entrada
- Prohibido decir no a alguna noche de guardia en la casa del artista
- Nada de ir a buscar al artista desenfrenadamente tras el show
- Nada de plantearse si está bien o mal ser fan: tan sólo disfrutarlo
- Nada de abandonar a la primera tormenta