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Silverjack



Last Updated: 11/20/2009

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September 29, 2007 - Saturday 

Category: Music
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El Burner Fest  era sin duda, una de las ideas más atractivas a realizarse en Santiago  en cuanto a shows en vivo, en los últimos meses. Y es que, reunir en un  mismo escenario a buena parte del actual rock under conformado por Tabernarios, Hielo Negro, Cóndor, Silverjack y Johou, junto a los explosivos sureños de Nashville Pussy,  prometía dinamita pura y para muchos era un imperdible, que debió haber  convocado a más gente de la que ese día se hizo presente. Pero mas allá  de esa minoría, que al parecer sigue siendo el publico rockero, el  pasado sábado 8 de septiembre, y pese a los infaltables percances que  en todo evento suelen ocurrir, sobre todo en apuestas más menos  ambiciosas y totalmente necesarias como es el caso del Burner Fest, el  evento logró el cometido, haciendo que el teatro novedades ardiera en  llamas, como debía ser.

   

La jornada partió pasado las siete y media de la tarde con los encargados de abrir, Cóndor,  quienes tenían la "sucia" y loable misión de dar el punta pie inicial  frente a un vació y frío teatro novedades que, en medio de las  descoordinaciones de producción, acortó la presentación de la banda a  unos breves quince minutos, que originalmente debían ser cerca de  cuarenta, y que en el retraso de los tiempos estimados, se les dio la  poca viable opción de tocar solo dos temas que, finalmente terminaron  siendo tres y que mostró el buen nivel de la banda antes este tipo de  situaciones. Los elegidos eran "Fu Manchu", "Cruda de Bar" y "Volando  Alto", tres temas que mostraron algo de la potente música de los  Cóndor, llena de energía, buenos coros y riffs afilados, directamente  de la escuela del mejor rock n roll playero y de carretera que el  cuarteto ha sabido recrear en su debut discográfico "Volando alto y  fuerte" editado en mayo de este año, y que en vivo queda completamente  plasmado, sin dejar a nadie indiferente, aun en éste, su fugaz y aun  así, entregado paso por el escenario del Burner Fest.   

     

De acuerdo a lo programado, era el turno de Johou  quienes optaron por no subir a escena, para solo interpretar dos temas,  pues claramente, eso no era lo que la banda tenía pensado hacer en  semejante instancia. Sin mayores rodeos, la banda decidió ir por el  todo o nada, decidiéndose final y muy seriamente por el nada, en una  señal de respeto con su show y con su publico, de acuerdo al del todo  valido y valorable criterio de la banda.        Llegaba el momento de Silverjack,  el también cuarteto supo entregar en escena quince minutos de hard rock  duro y el heavy rock de "Explota el cemento" su recientemente editado  primer disco. Quince minutos de riffs pesados y mucha esencia setentera  en escena y en estética. Mezclando lo clásico y la influencia de la  escuela metalera, que en temas como "Sabotaje", "Explota el cemento" y  "Tragos amargos" dan forma al sello de Silverjack que, tal como su  nombre lo alude, es de aquellos tragos fuertes y potentes. Una  presentación que dejó en claro la presencia de la banda en el festival.
A esto, le seguiría la presencia de Tabernarios sobre el escenario, siguiendo con el "Pilsen of death tour 2007"  su parada en el Burner Fest, a eso de las ocho y media de la noche, con  toda la propiedad que caracteriza a la banda, apoderándose del lugar  con media hora de hard rock de cantina a la clásica, encendiendo  motores y calentando el ambiente, al mismo tiempo que el publico  comenzaba a llenar los espacios vacíos. Haciendo que entráramos en  tierra derecha y dando forma al Burner Fest, así lo demostraba la  actuación de Tabernarios. Se escucharon entre otros, los ya clásicos  "El calor de tus piernas","Tabernarios", "Perra" y el cierre con  "Pilsen of death"

     

Los ánimos ya estaban a tono con la música y era el momento para seguir disfrutando de la noche. La última presentación local corría por cuenta de Hielo Negro,  una vez más, de lleno con todo, poniendo algunas de sus mejores  "cartas" sobre la mesa en cuarenta minutos de música que hicieron el  piso para lo que seguía. El trío apostando al rock patagónico con temas  como "Sin dios ni ley", "Lobo estepario", "Voodo", "Halcón de soledad",  "Cabo negro", la nueva "Perros de la noche" y al cierre "Salamandra".

     

Era  el momento de la verdad, y ante cualquier pronóstico, pasadas las diez  y media de la noche, el cuarteto oriundo de Atlanta Georgia Nashville Pussy  apareció en escena para abrir fuego contra las cerca de quinientas  personas que llegaron al teatro novedades. El primero en aparecer era  Blaine Cartwritgh invitando al rock. Solo era cosa de segundos para que  lo fuegos artificiales se iniciaran con Karen Cruda en el Bajo, Jeremy  Thompson en batería y la avasalladora Ruyter Suyss en primera guitarra.  Así nada más, de un momento a otro, la promesa de Nashville Pussy,  dejaba de serlo, para convertirse en realidad y ser esa misma banda de  la cual tanto se había hablado.

     

Directo  al hueso, la partida era con "Pussy time", mas adelante sonaría el tema  que abre su primera entrega "Let them eat pussy", el crudo y  distorsionado "Snake´s Eyes" uno de los "tragos cortos y  fuertes" de la noche, también sonó uno de los himnos "Go motherfucker  go", el "are you ready motherfuckers" ,no se hizo esperar más, tampoco  el saludo de Cartwritgh a Santiago, haciendo gala de ese particular  acento sureño casi sacado de una película. Una hora y cuarto de "whisky  rock a roller", a cargo de los sureños en un repertorio que recorrió lo  mejor de sus cuatro discos, con temas como "You re going down", "Say  something nasty", "Keep on fucking", "Hate and whisky", "I m the man",  "The bitch just kicked me out" entre otros. El primer cover de la  noche, recordaba a uno de sus ídolos, tal como lo presentaron, el  clásico Bob Seger y su versión para el tema "Nigthbush city limits". Lo  próximo que escuchábamos era "Lets ride" del "High as hell", y más adelante otra de sus patentes influencias, esta vez sonaba la versión para "Rock and roll outlow" de los también clásicos Rose Tatoo.

     

Herederos  y fieles representantes del "Southern rock", hicieron de la noche una  verdadera fiesta desfrenada, a base de riffs incendiarios y afilados,  una voz aguardentosa, de la cual solo podía salir alcohol y fuego, la  siempre presente interacción de bajo y guitarras, momentos de juego, el  solo de Thompson y los bailes de Ruyter. Un cóctel de dinamita pura y  electrificante, que no dejó indiferente a nadie, y como hacerlo, si  enfrente se tenía a los hijos incorregibles de Nashville, y cuya  energía que sudaba whisky, a ratos parecía sobrepasar a muchos que  miraban boquiabiertos a la banda.

     
     
       
     
     

No  cabía duda al respecto, era la "Vagina de Nashville" y es que su nombre  lo dice todo, pues a diferencia de mujeres objeto lo que vimos fueron  dos mujeres que tienen muy bien puestos los pantalones, y eso bien lo  sabe el mismo Cartwritgh que sin temor alguno, y a pesar de su  naturaleza sureña y por ende machista, es capaz de pasar a segundo  plano cada vez que debe hacerlo y como no, ya sea por el gancho que  significa la tan explosiva presencia de Ruyter, como también por ser  además dueña y señora de la guitarra líder y del escenario. Lejos de  ser los adornos simplemente estéticos y sexistas, junto a Karen Cruda,  son quienes ponen algo más que simple erotismo y escotes, pues ambas  saben perfectamente como hacer rock, algo que difícilmente se copia o  se aprende, simplemente se tiene.

     

La  noche terminaba con el publico gritando "Nashville pussy- nashville  pussy", cerveza derramada y salpicada por todos lados directamente de  la boca de Ruyter y un pesado Blaine Cartwritgh lanzándose sobre el  publico. De esta forma, la jornada había cumplido y salía bien parada.  Cada una de las bandas demostró su calidad. Mientras que el plato  fuerte de la noche llenó todas las expectativas e hizo lo que mejor  sabe hacer y cada una de las cosa que los han caracterizado por diez  años. Una banda que sabe tanto de escenarios pequeños y de tabernas,  como de grandes estadios, en ambos con la misma entrega. Así la  presentación de los norteamericanos en Santiago fue el resultado de una  jugada decisión de la producción, que trajo a una de esas agrupaciones  que están hechas para ser vistas en vivo y que en otras circunstancias  difícilmente hubiese sido posible presenciar, algo que es de esperar,  vuelva a repetirse, cada vez en mejores condiciones.

     


Por Rossana Montalbán.

   

Fotografias, por Camila Cruz.