EL PAIS (Igor Cubillo)
"Le Noise es un grupo que, a base de trabajo en los ensayos y sobre los escenarios, se ha convertido en esperanza de la escena independiente. Su condición de semifinalista en la última edición del Proyecto Demo del Festival Internacional de Benicàssim y, sobre todo, la de ganador del último Concurso de Pop Rock Villa de Bilbao, confirma el buen momento del octeto bilbaíno, que acaba de publicar El camino a casa (Noizpop). Es su estreno discográfico y, lejos de pretender sorprender a quienes ya le conocen, juega con las cartas que le han llevado a ser un grupo de gran proyección.
Igual que sus conciertos, el compacto arranca con una introducción que reproduce el combate entre el bien y el mal que narra Robert Mitchum en La noche del cazador, antesala de un muestrario de estilos que va más allá del post rock. "Nos gusta jugar con las emociones y queremos que el oyente se sumerja y se deje arrastrar por ella. El abanico de estilos en el que suelen catalogar nuestra música pasa por el rock fronterizo, free jazz, cinema rock, post rock...", desgrana el cantante, guitarrista y compositor Iñaki Díez.
Esos rasgos son consecuencia de un rosario de influencias que Díez concreta en Calexico, Yo La Tengo, Dirty Three, Low, Miles Davis, Nick Cave o Labradford. Todos artistas de culto.
"El camino a casa es un recorrido por el camino de la vida con sus dosis de dolor, odio, sufrimiento, pero también con su parte de amor, fe y esperanza", advierte el cantante, quien sitúa al cine "en el mismo plano de influencia que los Beatles para otros grupos"."
PAISAJES ELÉCTRICOS (Txema Mañeru)
El octeto bilbaíno LE NOISE son los recientes y justos ganadores del último "Villa de Bilbao" en una de las finales de más calidad de los últimos años. Antes ya habían despuntado en la escena con unas maquetas muy trabajadas y unos directos repletos de intensidad y muy visuales. Su sonido también es mayormente instrumental y puede recordar o llegar a seguidores de Dirty Three, Calexico, iLiKETRAiNS, Arcade Fire, Nick Cave o Audience. Todavía más importante en su propuesta es la influencia del cine. Ya han hecho su primera banda sonora para un cortometraje y utilizan samplers con recitados de películas míticas como ese inquietante inicio con "La noche del cazador" y la ruda voz del doblador de Robert Mitchum para "Canción para una película sin censura". Su riqueza instrumental es otro de sus fuertes oyéndose en su música además de los instrumentos más convencionales, trompeta, órgano, melódica, saxo, bandoneón. Brillan con especial fulgor las guitarras de Carlos Beltrán (Boogie Punkers, Gacela Thompson) en temas como "Drivin' late home" que recuerda a Gallon Drunk. "Hey, hey, hey (mi vida sin ti)" es free-jazz a lo Miles Davis con una cautivadora trompeta. "Mantra" posee un gran crescendo con violencia desbocada, gritos y distorsión hasta más de 8 minutos y que decir de los 14 minutos de "Del miedo a lo innombrable" con una estupenda voz narrando, gran crescendo ideal para cerrar sus intensos conciertos y paz y sosiego final con el viento soplando. La publicación de este especial "EL CAMINO A CASA" ha corrido a cargo del sello Noizpop Recordings (www.noizpop.com) con la calidad que esto conlleva en forma de triple digipack con atractivos dibujos. Su atractiva y arriesgada propuesta no se la llevará fácilmente el viento.
EL CORREO (Oscar Cubillo)
Empezamos bien, pues por fin un músico explica qué es el post rock. Lo expone Iñaki Díez, líder de Le Noise: «Post-rock es un término aplicado por primera vez por Si-mon Reynolds en la revista 'The Wire', en mayo de 1994, a raíz del primer disco de Tortoise. Con él describía el sonido de algunos grupos que utilizaban instrumentos propios del rock, pero incorporando ritmos, armonías, melodías, timbres y progresiones armónicas que no se encuentran dentro de su tradición. Ciñéndonos a esta definición, parte de nuestro repertorio sí que podría ser clasificado como post-rock, pero no somos un grupo que desarrolle sólo este estilo, ya que presentamos la voz como un instrumento más».
Sobre su estilo, Iñaki concreta que «nosotros hacemos música intensa. Nos gusta jugar con las emociones y pretendemos que el oyente se sumerja y se deje arrastrar por ella. Como sabes, también nos cuelgan etiquetas que a priori no tienen nada que ver entre sí, tipo rock fronterizo o pantanoso, free jazz, alternative country, cinema rock... Lo importante es que, por encima de estilos, nuestras canciones mantienen una continuidad. Siempre se reconoce al grupo. Todas suenan a Le Noise».
Audiovisuales
En el cinema rock también se estabula a Le Noise, pues les influye el cine, apoyan con proyecciones sus bolos y trufan de diálogos peliculeros sus canciones. «Para nosotros, el cine está en el mismo plano de influencia que los Beatles para otros. Se halla en la raíz a la hora de componer. Nuestro gusto por el mundo audiovisual trasciende al directo, ya que cuando es posible acompañamos las actuaciones con imágenes creadas ex profeso. Además, acabamos de realizar la banda sonora del cortometraje 'Tres', de Patxi Urquijo».
A Le Noise les birlaron el primer premio del Villa de Bilbao 2005 con la excusa de que se trataba de un grupo invitado y no a concurso, pero a la postre se reivindicaron cuando recibiero el galardón del Villa'07. Empero la demora, Iñaki no siente que hayan perdido dos años. «Para nada. En este tiempo nos hemos asentado como banda, hemos grabado un disco y hemos ganado el Villa de Bilbao. Hemos llegado al punto en el que hacemos la música que nos compraríamos y damos los conciertos que nos gustaría ver. ¿Qué más se puede pedir?».
Le Noise se juntaron en 2001 y desde entonces han figurado numerosos músicos en su alineación. El octeto actual funciona desde 2005, promedia 30 años e integra a pluriempleados en Extended Plays, Gacela Thompson o Eten. Sobre sus referencias, Iñaki, un fan que compra discos y va a conciertos, dice que «más que de influencias hablamos de nexos comunes: Calexico, Yo La Tengo, Dirty Three, Low, Miles Davis, Nick Cave, Grinderman, Godspeed You! Black Emperor, Labradford o bandas de aquí como Manta Ray, Migala o Audience».
Su debut cuasiinstrumental, 'El camino a casa', usa cine, mejora a Xiu Xiu, reta a Migala, enriquece a Yakuzi, cuela instros vía Atom Rhumba y observa a Cave, Waits o Calexico. «Es un recorrido por el camino de la vida, con sus dosis de dolor, odio y sufrimiento, pero también con su parte de amor, fe y esperanza -describe Iñaki-. No hemos escatimado medios al grabar y la gente se está llevando una grata sorpresa al ver que un grupo de aquí hace esta música con esta calidad».
ZARAMATIMES (Roberto Moso)
Ayer estuve viendo a LE NOISE en el KAFE ANTZOKIA de Bilbao. Su disco de estreno, tras ganar el POP_ROCK VILLA DE BILBAO es convincente. Si viajas en coche y te gusta escuchar música dale una oportunidad. Violines, trompetas, gitarras y bases rítmicas se deslizan como los paisajes tras los cristales. Hablamos de una banda que básicamente hace música. Eventualmente usan voces pero no suelen tener mayor protagonismo que el de cualquier otro instrumento.
Hacía mucho tiempo que no gozaba de la música sin más y ellos lo han logrado. Los temas te suelen llevar por caminos sinuosos hacia climax bulliciosos y como muy urbanos. En fin, lo de siempre, describir música con palabras es como meter agua en un cesto.
En directo la banda respira armonía. De hecho algunas de las críticas que escuché apuntaban en esa dirección ("parece que tienen que estar todo el rato todos presentes") a mí eso, que no es del todo cierto, me gustaba. Daba la sensación de que el goce de todos estaba por encima de ningún otro criterio. Desde luego, ellos sabrán la imagen que quieren dar, pero para mi gusto, su propuesta pide a gritos algún tipo de acompañamiento visual, más allá de los climas creados por las luces convencionales.
Muy aconsejables. Si consiguen mantener la armonia en todos los frentes oiremos hablar de ellos, ya verás.
DEIA (Andrés Portela)
Arrasaron en el concurso Villa de Bilbao 2007, pero les ha costado editar su debut discográfico. Quizás porque son tantos...Hasta 8 vizcainos forman Le Noise (...)
"El camino a casa" suena original, personal y diferente. Es un trabajo donde prima lo instrumental sobre los pasajes cantados/recitados en idiomas varios (inglés, castellano y euskera), y el climax, el ambiente y la atmósfera ("oscura y densa" casi siempre, reconocen) sobre las canciones al modo tradicional. Alternando guitarras, trompetas, violines, órganos, melódicas, slide guitars, bandoneones y saxofones. Le Noise ofrece un repertorio que combina introspección y exabrupto; luz y tinieblas; miedo y arrojo; delicadeza y puñetazo a tus pabellones auditivos; ruido y caricia; música y cine. Cine, sí. Y es que el séptimo arte es una de las referencias e influencias claves de la banda. No en vano, el cd se abre con el famoso diálogo de Robert Mitchum en La Noche del Cazador, el del combate entre el bien y el mal, el odio y el amor.
La frase "ha ganado el amor", repetido incesantemente, da entrada a "Canción para una película sin censura". Y no es el único diálogo fílmico de un álbum en el que la voz es usada como un instrumento más y donde abundan los ambientes cinematográficos (evocan los thrillers clásicos o los westerns de Morricone, con guitarras excelsas), que comparten espacio con pasajes free-jazz a lo Miles Davis y piezas instrumentales hipnóticas, casi mantras, cercanas al post-rock que encuentra su cumbre en los 14 minutos de "Del miedo a lo innombrable". Calles vacías, neones, días que se acaban, palabras perdidas, sangre envenenada, frío, esperas sin esperanza...Y temblores. Temblores de miedo y placer. Todo esto (y mucho más) es Le Noise.
LA NADADORA (Manolo Domínguez)
cuando harry powell repetía en la noche del cazador eso de "ha ganado el amor" mentía. mentía porque en el fondo él representaba al odio. representaba el lado contrario a la inocencia de unos niños que, finalmente, conseguirían vencer a la avaricia del reverendo. cuando le noise, en el tema que abre su primer cd, samplean el famoso discurso sobre la mano derecha y la mano izquierda, intuyo que juegan con esa dualidad que hace que no sepamos si es un discurso positivo o negativo. la misma dualidad que se encuentra en un disco que viaja de la introspección a la más absoluta intensidad en la mayoría de sus temas, ya estén acercándose al free-jazz como en "hey hey hey (mi vida sin ti)", al rock de toques country ("drivin' late home") o en ese final de quince minutos brutales al sonido más constellation con "del miedo a lo innombrable", un tema impresionante que juega dentro del álbum un papel parecido al que jugaban las lecciones de vuelo con mathias rust en el último disco de migala y que nos obliga a preguntarnos si a veces es necesario buscar siempre fuera lo que tenemos dentro. y ya no están migala ni, según acaba de comunicar la banda, manta ray. pero tenemos a le noise.
y tenemos a le noise porque, aunque el camino a casa puede parecer (lo es) un disco de debut, no suena como tal porque la banda bilbaína lleva ya un tiempo sorprendiendo con unos directos apabullantes, en los que llega uno a encontrarse hasta nueve personas encima del escenario para, si cabe, reforzar esa sensación de vértigo que producen sus canciones con sus subidas progresivas hasta tocar cielo para dejarte caer de lo más alto a lo más hondo. y el mejor ejemplo de la calidad que poseen en directo es el hecho de que hayan sido ganadores del villa de bilbao del 2007, uno de los concursos de rock en directo más prestigiosos del país, como lo demuestra el saber que gente como yakuzi, manta ray, 12twelve o unfinished simpathy ya estuvieron en lo más alto del palmarés en ediciones anteriores.
el camino a casa es uno de esos discos que no pretende traernos nuevos sonidos (la banda tiene claro lo que le gusta), sino aunar sus influencias y gustos más evidentes, los que viajan del rock al country más oscuro y del mal llamado post-rock que hacen grupos como mogwai o goodspeed you! black emperor al free jazz de los mismísmos tortoise, para conseguir lo realmente importante en la música (y más en estos tiempos de sobredosis informativa), canciones con la suficiente entereza para perdurar. y lo consigue con creces, vaya que sí.