Posted on 10 May 2009 by admin

Entre el cielo y el infierno, mucho más cerca del olimpo, todo hay que decirlo, se encuentra este disco de los gallegos NOCHENI.
Realmente me ha impactado este trabajo de 2005, en el que podemos
encontrar de todo, siempre dentro del extenso universo que representa
el HEAVY METAL. Trabajo muy heterogéneo, donde podemos encontrar
influencias setenteras, ochenteras, actuales, partes de metal
neoclásico, algún más que otro toque progresivo… todo ello dentro del
clasicismo de un heavy metal muy inspirado y muy bien ejecutado.
NOCHENI edita su
primer trabajo en 2001, de ocho temas, grabado en los Estudios Elite de
Vigo. Cuatro años después nos dejan un muy buen disco de heavy metal
variado, con influencias múltiples, que enriquecen en gran medida el
LP. Grabado en los Estudios A Lagharteira (Arcade) entre los meses de
marzo, abril y mayo de 2005 por Isaac Millán, es un disco atemporal,
con cosas de los 70’s, más de los 80’s, y que un servidor está
degustando en 2009, a la espera de disfrutar de su próximo disco, a
puntito de salir del horno. Y por lo que me han comentado ese disco va
a ser superior a “Entre el Cielo y el Infierno”. De momento soy
escéptico. No porque no crea en el grupo, sino porque este disco de
2005 realmente me encanta. Ojalá el grupo se supere, pero con este
trabajo han dejado el listón muy alto.

El disco lo componen
una intro más ocho temas, la mayoría bastante largos (más de la mitad
superan los siete minutos). No obstante, son canciones no alargadas
innecesariamente, sino desarrolladas con bastante coherencia y siempre
llenas de matices. Definitivamente “Entre el Cielo y el Infierno” es un
disco rico en detalles. Abundante en matices a pequeña escala, es
decir, cambios de ritmo, partes distintas y bien estructuradas dentro
de un mismo corte… como en matices a gran escala, es decir, los
diferentes subestilos que palpa el grupo en los ocho temas del cd.
Hay un protagonista
substancial en la música de NOCHENI, y son los teclados. Realmente
aportan riqueza, versatilidad y singularidad a la banda, ya que los
gallegos no caen en una forma trillada de entender las partes de
teclado, como otros muchos grupos. No hay calco. No hay copia descarada
de ningún otra banda. NOCHENI, sin inventar nada nuevo, logra tener una
gran personalidad, respetando el clasicismo del heavy metal más
tradicional, a la vez actualizado.
El
cd abre con una intro a modo de película de cine clásico, de imágenes
en blanco y negro y de televisiones con antena de cuernos. Cuernos que
dan ganas de alzar con el puño en alto cuando empieza a sonar el tema
que da título al cd. Los teclados de Juanín Barreiro enseguida hacen
acto de presencia, para dar paso a unos riffs de guitarra que me hacen
tener un deja vu que no soy capaz de identificar. Tema con influencias
setenteras en algunas partes, sobre todo después del estribillo, su
mayor logro es la creación de los riffs de guitarra que alimentan el
corte. Muy AVALANCH de “El Angel Caido” el estribillo, sencillamente
fantástico. Encantará a todo amante de la última etapa de los AVALANCH
con Víctor García. El solo de guitarra de Fran es sobresaliente y muy
bien trabajado y estructurado en varias partes. En el minuto cuatro el
tema reposa durante unos segundos para volver a ganar en intensidad. Ya
se advierten las estructuras complejas y cambios de ritmo que aportan a
este trabajo una gran riqueza.
“Ganar o Perder”
empieza nuevamente con unos teclados hechizantes. Las líneas melódicas
tienen mucho feeling y en general es otro tema complejo muy, muy
atractivo. En algunas partes, al modular la voz y en las líneas
vocales, Juanín recuerda al vocalista de MAGO DE OZ, pero es un detalle
que
se
aprecia en alguna parte del corte, ya que su parecido con el cantante
de MAGO es sencillamente nulo. Las guitarras hacen nuevamente un
trabajo fantástico. Entre el minuto tres y cuatro Fran nos obsequia con
una parte muy neoclásica, que bien podría haber sido compuesta por
Vinnie Moore o Joe Stump. Adentrados en el minuto cuatro hay una parte
melódica lenta muy MALMSTEEN, con mucho sentimiento, sobresaliente. Y
en el minuto cinco es el turno para la parte progresiva. Otra sorpresa
dentro del universo de matices que constituye cada tema. Porque cada
corte de “Entre el Cielo y el Infierno” es un mundo. Vuelven las líneas
de teclado iniciales para volver al corazón de “Ganar o Perder”. Tema
excelente.
“Furia” es otro verdadero temazo, que no obst
ante
no llega al nivel de los dos anteriores. Al menos no llega tanto al
corazón. Aun así se trata de otro tema complejo y notable. Juanín es
más agresivo a las voces, al igual que Suso a la batería. El estribillo
corta violentamente el tema, muy llamativo, tras el cual llegan los
cambios de ritmo y diferentes estructuras que vuelven a enriquecer el
corte.
El bajo de Ángel abre
de forma pulcra “No Hay Marcha Atrás”, donde enseguida los teclados le
roban el protagonismo inicial. Es un medio tiempo bastante interesante
donde el solo de guitarra final corre a cargo de David “Slash”, una de
las colaboraciones del disco. Tiene su toque moderno y actual, algo más
que añadir a este sensacional trabajo, rico en influencias y
tonalidades.
“Un Dia Sin Ti”
vuelve a abrir con los teclados, los cuales se explayan durante más de
dos minutos, sin caer en el tedio y en la repetición. Todo lo
contrario. Tras ello la guitarra de Fran llora literalmente y da paso
al llanto vocal de Juanín. Preciosa canción de amor. Un dia sin ti es
una eternidad, nos cuentan en este corte. NOCHENI alcanza el notable
alto nuevamente con esta balada.
Y
llega el turno de los sueños en el disco. “Sueño Irreal” y “Sueño Real”
van apurando el disco. En el primero destacan las partes de teclado,
muy épicas en algunos momentos. En el segundo, Isaac Millán, productor
del disco, colabora haciendo sonar el arpa celta.
“Con la Soga al
Cuello” cierra de forma magistral el disco, el cual nos ha servido para
disfrutar y descubrir personalmente a esta gran banda, abriéndonos de
forma voraz el apetito para degustar su próximo y prometedor trabajo.
Ya estamos deseando saborearlo tranquilamente con los cinco sentidos
bien despiertos. Porque este “Entre el Cielo y el Infierno” nos los ha
abierto al máximo.