Así mesmo es, después de un viajecito de 11 horas con una pequeña escala en el hospitalario aeropuerto de Lima (hagan de cuenta el pinche pasaje del metro Zócalo-Pino Suárez) ya estamos aqui en la tierra de los Boludos. So far so good, el hostal aparece cumplidor y la zona en la que estamos está chida.
Todavía no me pega el cansancio a pesar de que dormí un gran total de 3 horas en los vuelos, pero tomando en cuenta que la diferencia de horas con respecto a México es de 3, no me extraña ya que estoy acostumbrado a las pocas horas de sueño y además aqui son las 9.00 pm pero en México apenas las 6.00. Supongo que más al rato me va a dar el chingadazo de sueño pero mientras seguiremos pegándole a la Quilmes (la botella de 650ml sale a $18 pesotes mexicanos).
La compañía es top notch con Fari, Karenina y el joven Aaron, que me habían dicho que era muy serio pero más bien su pedo es que no entiende ni madre de español; ya tuve amplia oportunidad de hablar con el güey y es bastante alivianado y además Fight Club es una de sus películas favoritas, lo que es buena recomendación aqui y en China. Ya llegando aqui fueron por nosotros al aeropuerto la misteriosa Mariux y el buen Eugenio, ambos dos sumamente argentinos y la mar de buena onda. Ya fuimos a comer unas pizzas a la piedra (muy chidas) y ya dimos la reglamentaria caminata inaugural hasta la Casa Rosada y la Plaza de Mayo. Not bad. Ahorita estamos recargando baterías (más Quilmes) y a ver qué hacemos al rato, si el cansancio y el calor/humedad lo permiten.
Por el momento es todo, a ver qué hacemos mañana pero seguramente implicará un chingo de caminata bajo el calorcito de BsAs. A darle que es mole de olla. Nos miramos!