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¿EN QUÉ FALLARON NUESTROS PADRES? >Basado en posibles hechos reales<

·Paco·

Paco Arteaga


Last Updated: 11/17/2009

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Gender: Male
Status: Married
Age: 33
Sign: Libra

City: Here!, Friedrichshain
State: Berlin
Country: DE
Signup Date: 6/15/2006
September 12, 2008 - Friday 

Wienand


-Tengo 37 años y soy estudiante universitario. Paco debía estar muy desesperado si creyó que iba a cuidar de él cuando Ismael se fuera a Londres. Por favor, cómo se puede ser tan ingenuo? Sólo pretendía consolarle en aquella tarde de lunes, cuando parecía necesitarlo más. Ése soy yo: un charlatán. Un seductor. Sí, ya sé que lo que acabo de decir no me deja en una posición demasiado respetable entre sus amigos y conocidos, pero por favor: quién quiere cuidar de Paco cuando debo cuidar de mí? Tengo casi treinta y siete años y voy a empezar mis estudios universitarios culturales en Potsdam. Nunca es tarde para estudiar, no? Aún no sé si mis padres finalmente accederán a pagarme los estudios, pero tienen que hacerlo: a mi hermana siempre le han consentido todo. Incluso le costearon la licencia para conducir. Paco mencionó que podía trabajar y pagarme así mis estudios como hacía mucha gente, pero no es tan fácil: tengo que dedicarme por completo a mi formación universitaria. También al gimnasio, al Tiergarten, al Gayromeo. Mis padres tienen la obligación moral de apoyarme. Es eso lo que se suele decir y hacer, no? Si no fuera por mi madre... Jamás le perdonaré su rechazo cuando le dije que era gay.

>>Soy estudiante universitario y adoro la música clásica. Paco la detesta. Bueno, lo calificó de no entendimiento. No seré yo quien le ayude a comprenderla. Trabajé durante algún tiempo vendiendo libros y cedés en Dussmann, das kulturkaufhaus. Hay que realizar unos estudios específicos para trabajar en ese tipo de establecimientos. Desempeñé mis labores allí entre cantantes de ópera y escritores frustrados que no han sabido muy bien dirigir sus pasos en alguna dirección más atractiva. O no han contado con la suerte necesaria. Allí solía hacer grandes desapariciones estelares para enrollarme con según qué clientes atractivos en los baños.

>>Quizá la gente de su entorno crea que soy estúpido por no haber respondido a su último mensaje. Me da igual. Soy un seductor y no tengo por qué dar explicaciones de mi conducta a casi nadie. Conquistar y abandonar alimenta mi ego, mi autoestima ya de por sí saciada. Tampoco me gusta que me las pidan. Fue tan fácil conquistar a Paco. Era como si lo llevara escrito en la cara. Digamos que soy un amante ejercitado en muchos sentidos. Tengo otros intereses. Otras conquistas a las que entregarme. Placeres nuevos. Sin ataduras convencionales. Qué estupidez: siempre acabamos diciendo lo mismo. No queremos una relación. Todo el mundo debería saber que eso siempre se dice cuando la otra persona no es ni de lejos la que a uno le gustaría lucir del brazo, porque entre maricas -como ocurre también con las mujeres, incluso con hombres heteros en el caso contrario- no hay complemento mejor que llevar colgado del brazo a un hombre guapo. Yo compro imagen, no personalidad. A Paco le asesté un duro golpe. Fue divertido. Ni quería una relación, ni estaba enamorado de él. Eso le dije. Aún así suplicó -a su manera de hombre razonable, incluso arguyó- que quería seguir viéndome. Me estuve riendo durante una semana. También mis amigos. Sobre todo Baltasar.

>>Paco tuvo la suerte de ir al concierto de Madonna. Pudieron colarse en la zona vip y situarse a dos metros del escenario. Podría decirse que durante el concierto fue feliz. Y afortunado. Lo más cerca que estará de Madonna en su vida. Una amiga de Madrid estaba también aquí entonces. Mónica, creo. Acabaron en el Olfe, según me contó Baltasar. Por allí también andaban Paul -el jefe supremo de easyJet- y Rafi. Paco estaba tan borracho como de costumbre. Aún así, consiguió enrollarse con un italiano primero para rematar faena en casa después con un neoyorkino muy parecido a Dirk, una de sus grandes conquistas fallidas del pasado. Mónica no daba más de sí en su pedo y había que devolverla a casa. Sin embargo, a media noche los sorprendió en medio de un polvo y se metió en la cama con ellos medio sonámbula. Fue divertido. Y el clásico domingo de Paco: Berghain por la mañana y Bar 25 por la tarde-noche. Allí volvió a coincidir con Paul, el jefe supremo. La clásica y garantizada diversión de domingo por la tarde en el Bar 25. Tal como él solía definirlo porque yo nunca he estado o ya ni me acuerdo. Tengo una cierta edad a la que algunos hombres ya son abuelos. 

>>Ahí está conectado a Gayromeo otra vez. Esperando un mensaje de mí que no va a recibir nunca. Ja. Como si lo estuviera viendo: a estas alturas debe estar suplicando que me comunique con él, seguramente acariciando su bola de cuarzo rosa o adorando el rincón del amor que el feng-shui sitúa en una de las esquinas de su habitación. Imbécil. No es difícil no enamorarse de mí. Habéis echado un vistazo a mi perfil? No se si Paco ya os habrá mencionado que en mi haber, en mi lista de polvos culminados con éxito, en mi carrera vertiginosa de cruces figura hasta el actor Clemens Schick.  A título meramente informativo os diré que me corro tan fuerte que cuando sucede parece que tenga un ataque de epilepsia.

>>Ahora quiero estudiar una carrera universitaria. Recordad que soy estudiante universitario. En Potsdam. Es probable que algún día coincida con Paco en el regional express. Qué nos diremos? Va. Quiero ser como cualquier capullo de vosotros: con estudios superiores. Digamos que lo suspendí todo, la mayor parte de mi vida. Me gustaría trabajar en una ópera, por ejemplo. No como tenor, por supuesto. Ni como compositor, obviamente. Ni siquiera de crítico. Ni como taquillero, claro. No lo sé, la verdad. En estos momentos, aparte de cobrar el subsidio por desempleo, que es lo que más nos gusta a los alemanes y a algunos extranjeros -menudo chollo-, realizo encuestas domiciliarias a personas mayores a cuenta del estado también. No os riáis, pero hay trabajos peores que el peor trabajo que puedas imaginar. No estoy atravesando precisamente ese feliz momento económico en el que el dinero se te acumula y nunca tienes tiempo para ir de compras o sencillamente poder gastarlo. Paco se resuelve bien con el dinero o eso me parece a mí. Y no sólo porque siempre que hemos quedado ha invitado él. Yo no soy más que una muerta de hambre que no tiene ni mierda en las tripas. Eso sí, unas tripas recubiertas por un torso musculado plano, mero complemento de un cuerpo sencillamente perfecto.

>>Y ahora, a vueltas con Tim. Tim es un capullo tardíamente inmaduro al que conoció hace dos años en una fiesta la misma noche que lo echaron de su primera casa en Berlín. Se habían ignorado hasta la fecha desde aquel fatídico episodio, pero ahora parece ser que ha resurgido el flechazo. Tim se iba una semana a Copenhague, así que quedaron en verse a la vuelta. Cuando esto sucedió Paco tenía una entrega pendiente y le era imposible quedar, lo que en nuestro prototípico comportamiento germano se tradujo en que Tim se hiciera el inaccecible, postergando el encuentro sine die. Cosas de la vida gay berlinesa se encontraron el jueves en el Olfe. Paco llevaba bigote, complemento que le convertiría en Fredy Mercury en la fiesta de cumpleaños de Irene el sábado siguiente. El tema de la fiesta no era otro que grandes ídolos de la música. Y Paco lo bordó. Quizá cuelgue pronto una foto en su Myspace. El bigote disgustó a Tim que pospuso el encuentro para cuando a Paco le creciera la barba de nuevo. Incluso comentó en tono burlesco que si trabajaba en un mariachi. Otro de esos chicos alemanes tan majos como yo.

>>Soy estudiante universitario. Quiero trabajar en algo relacionado con la música clásica. Sí. Ya decidiré algún día el qué. Cuando respondí esto a la pregunta de Paco, me miró. Su expresión parecía gritar: 'Dios mío, tiene 37 años y ni siquiera sabe exactamente dónde le gustaría verse a nivel profesional. Penoso'. Paco sabría transmitir muy bien con cualquier leve gesto de expresión un discurso sesudo. O por lo menos su opinión al respecto. Lo odié por aquello. Pero ahora me río de él. En este momento, seguramente Paco se deleita pensando en la mejor manera de asesinarme para que parezca una muerte natural. No le culpo.

>>Creo que Paco no es feliz con su vida por todas esas historias de sombras que cuenta y por su turbia manera de ser. Incluso su headline: Thank you for making my life harder. Da grima. Todavía necesita un sitio donde esconderse. Le pronostico un futuro más oscuro que el color negro. Quién quiere una persona así a su lado? El resto de su desastre no será culpa mía. Puede que me equivoque, pero deseo que no. Aunque ninguno de nosotros está tan aburrido de este mundo mediocre, insulso y por debajo de la media como para firmar nuestra propia sentencia de muerte. No somos así. Ni siquiera Paco.

>>Ismael ya se ha ido y yo no voy a cuidar de Paco. Vive con Rafi, compañero de trabajo en easyJet. Una marica sevillana muy salada y muy moderna, pro skater y pro surfera. Uno de los suyos: politoxicómano. Según he oído, no sé muy bien de qué fuente ahora que lo pienso, la convivencia va bien. Démosle tiempo. Y no pretendo ser agorero.

>>Oh, Dios mío! Si yo os contara sobre todas mis perlas lechosas de esperma desperdiciado en los vestuarios y saunas de los gimnasios de la ciudad de cuyas sucursales soy socio, en el Tiergarten por supuesto, en mi cama y en las del resto de Berlín. Eso es precisamente lo que he hecho durante todos estos años. Y al llegar a este momento me he dado cuenta de que el tiempo se me agota, se me escurren las oportunidades de encontrar un trabajo decente que me aleje de la mediocridad que ha dominado siempre mi vida. Lo dejé claro desde el primer momento: no busco una relación. Y Paco no es precisamente el tipo de persona de la que me enamoraría. Busco unkomplizierte Männer y él es demasiado complicado pera ajustarse a ese perfil. Y qué coño: soy estudiante universitario. Y con un poco de suerte, mis padres lo pagarán todo. A mis 37 primaveras. Qué bien. Me voy al gimnasio>>.
·Paco·
Paco Arteaga

 
Vaya, tú por aquí? Coge aire. Coge todo el aire que puedas. El contenido de este mensaje tendría que durar tanto tiempo como puedas contener la respiración, y luego un poquito más. Así que lee todo lo deprisa que puedas. Si sabes. En ti había muchas cosas hermosas, muchas divertidas, muchas desvergonzadas, muchas grotescas, algunas terribles y por último algunas que al final resultaron repugnantes. Me trataste como un muñeco de trapo al que, como un niño caprichoso al que nunca enseñaron el valor de las cosas, abriste con un cuchillo para comprobar qué había dentro. Pero dentro encontraste intestinos de verdad, pulmones de verdad, un hígado maltrecho, un corazón que late, sangre. Mucha sangre caliente y pegajosa. No te lo esperabas, eh? No encontraste rastro alguno de trapos, que es de lo que suelen estar compuestas las personas de verdad, de carne y hueso como tú. Me encantaría dedicarte, cantarte al oído, pagarte una traducción jurada al alemán de todo el repertorio de Paquita la del Barrio -ya sabes, de su álbum 'Sólo para inútiles'-, pero creo que ni así me quedaría satisfecho. Sólo en una cosa estoy de acuerdo contigo: no creo que nadie pudiera calificarme de persona sencilla o normal, de lo cual me congratulo y enorgullezco. Puede que seamos personas distintas, pero todos venimos a vivir de la misma manera, Wienand, no me jodas ahora en sentido figurado también. Y una última cosita te voy a decir: madura! Y no me refiero a los músculos. Ni al contenido informativo de tu perfil de Gayromeo. Mírate y mírame. Pero más allá de esas simples palabras. Sí. Esta vez sí era una metáfora. Y una importante comparación. Odiosa, eh? Pero no para mí. Me gustaría cantarte también aquello que Madonna recitó en el concierto muy cerca de mí a propósito del Miles Away: (...) When I've gone you'll realize that I'm the best thing that's happened to you (...). Sin embargo, siéntete afortunado. Y no por todo lo que acabas de narrar de ti mismo: te perdono. No te preocupes, Dios lo entenderá. Y no te permito que sufras, si es que cuentas con tal capacidad: debo soportar todo tipo de tormentos antes de escribir mis obras maestras. Aprendo sufriendo lo que escribo sonriendo. Y lo que pierdo en la vida espero recobrarlo en el arte. Ahora ya puedes respirar hondo otra vez. Porque yo todavía no he podido.
 
Posted by ·Paco· on September 11, 2008 - Thursday - 7:01 PM
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[ minit ]

 
mamma mia le has despellajado vivo, xo sabes? que le den! viva paca
 
Posted by [ minit ] on September 12, 2008 - Friday - 4:38 PM
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·Paco·
Paco Arteaga

 
Cariña, que me den a mí. Ya sabes a lo que me refiero.
 
Posted by ·Paco· on September 12, 2008 - Friday - 6:32 PM
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