"-¡María, traéme una naranja, por favor!
-¿Te la pelo?
-Vale, pero que no se te olvide la naranja."
Chascarrillo popular.
Hay días en que sería mejor no salir de la cama. Pero hoy no es uno de esos días. Esos días suelen caer en lunes o martes. Incluso piensas que vives en uno de esos días algunos viernes si te toca quedarte hasta tarde en el trabajo. Hoy es domingo y Dani y yo estamos en Sevilla encargándonos de que Jordi Gil ("Gil Spector") guarde un recuerdo imborrable de este fin de semana. Lo conseguimos con sesiones de 80 pistas. Estamos encantados con su trabajo y hospitalidad. Sabemos además que el también está contento con nosotros, porque ya le hemos revelado que le vamos a pagar con aceite de oliva y todavía no ha llamado a la policía. Llegamos ayer y nos iremos esta noche para evitar a) exposición prolongada a los sevillanos y b) el despido fulminante de nuestros respectivos trabajos.
(mi foto nueva para el currículum)El proceso de mezcla es lento y laborioso, pero su resultado es casi tan satisfactorio como conseguir una cita con la chica que te gusta. Quizás ella no considere que es una cita, pero eso no importa realmente ahora. Mas o menos estamos terminando dos canciones por día, y esperamos traernos el master a mitad de semana. "Sputnik", que así se llama el estudio de Jordi, es una especie de paraíso para freaks and geeks musicales. Ayer mismo, por un momento, pensé que había muerto de aburrimiento al ver la última película de Woody Allen (¿por qué, Woody?) y había despertado de nuevo en el cielo de los preamplificadores de válvulas y los transistores de germanio.
El minuto a minuto en el estudio es más o menos como sigue:
a) llegamos al estudio y, mientras Jordi enciende las luces y descubre la mesa, Dani y yo autoevaluamos nuestro acento para comprobar que no es demasiado sevillano. Luego nos hacemos el test de Turing el uno al otro.
b) Jordi abre una sesión y lanza algún improperio hacia nosotros o nuestras familias (a veces en voz alta, pero nosotros miramos a otro lado y decimos algo como "¿has oído eso? o "¿las tuberías hacen un ruido muy raro, no?")
(Dani simulando no haber escuchado a Jordi)c) después de la asignación de pistas a buses y todas esas cosas que se hacen con cables (cable related stuff), Jordi empieza la magia y nos pregunta algunas cosas para ver si estamos atentos (esencialmente pregunta sobre la mezcla, pero a veces también nos pide logaritmos neperianos, potencias de 2 y opiniones sobre temas de actualidad social y política).
d) hacemos escuchas parciales y eventualmente volvemos a la parte de la magia descrita en c)
e) dado por finalizado el proceso, pasamos a la siguiente canción.
En cuanto a fuera del estudio, anoche salimos por Sevilla y me fué imposible encontrar una Alhambra 1925 en los tres bares a los que honramos con nuestra presencia. Hasta bebimos "quintos" de Cruzcampo (el "quinto", la medida más absurda jamás creada, por delante incluso de la unidad astronómica o el año luz). El resto del tiempo llueve, y cuando comemos nos ponemos hasta el ojete, a pesar de que venía decidido a no comer más que ensalada.

(compresor y descompresores de válvulas)
"¡Por fin!" exclama Jordi, y no es por que nos vayamos ya, sino que ha conseguido superar la adversidad tecnológica inherente a una de nuestras sesiones. Sin más, nos despedimos por ahora, encomendando a nuestras familias y amigos a practicarnos la eutanasia si, al regresar a Granada esta noche, usamos expresiones como "¡mi armita!" o "vamos a tomar un postrecito".
Juan.