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El Hijo



Last Updated: 10/6/2009

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Status: Single
City: Madrid
Country: ES
Signup Date: 8/4/2006

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Tuesday, October 20, 2009 

1

 


Seré tu espejo. Reflejaré lo que eres, en caso de que no lo sepas. Seré el viento, la lluvia y el atardecer, esa luz en la puerta que indica que has llegado a casa. Cuando pienses que la noche se ha instalado en tu cabeza, que en el fondo eres retorcido y cruel, deja que me quede para mostrarte que estás ciego.


Por favor, baja los brazos, que ya te veo. Encuentro difícil de creer que no sepas lo hermoso que eres, pero, si no lo sabes, déjame ser tus ojos, una mano a la que te agarres en la oscuridad para no tener miedo.


Seré tu espejo. Reflejaré lo que eres, en caso de que no lo sepas.




Ella pinta. Por la pequeña ventana de la buhardilla entra mucha luz, por eso acabo de apagar una anticuada lámpara de pie que se encuentra a su izquierda, ahora inútil. Dudo de que le sirva de algo. No sé nada de pintura. Por ejemplo, cuando me enseña uno de sus cuadros, sólo puedo mostrar admiración. Quiero decir que quizá no puedo apreciar lo que hace en su justo valor porque todo lo que me enseña me parece tener gracia. Además su estilo es muy variado y casi siempre me sorprende. No es que cada cosa que haga sea completamente distinta de las anteriores. Lo que pasa es que ese algo, simplemente, no permite establecer una secuencia razonable. Es cómo un acertijo. Esta vez está utilizando aerosoles de esos de pared directamente sobre la tela blanca. Está intensamente concentrada en su trabajo. Parece disfrutar mucho.


*


El vehículo que articula la propuesta de Blanco (París, 1973) es esa manera más en boga que nunca de renovación del significante pictórico, cuya base es un colapso estratégico.


La búsqueda del efecto de Provisionalidad, tal y como lo ha descrito Raphael Rubinstein.


La pintura desenvolviéndose como si la cosa no fuera con ella.


Los gritos y abismos románticos sustituidos por lo casual, lo distendido, lo aparentemente en fuga y no buscado.


La artista pone en marcha un compendio bien calculado de modernismos, su revisión de las vanguardias históricas y de los planteamientos esenciales de la abstracción estadounidense, de lo gestual al campo de color aunque...




2



Con el comienzo de la primavera, había vuelto de un viaje de siete semanas en el carguero Trein Maersk tras haber recorrido la distancia que media entre el puerto de Yokohama, en Japón, hasta Halifax (Nueva Escocia, Canadá), en el círculo polar ártico. Hacía algunos meses un antiguo colega en la facultad de ciencias, ahora importante empresario naval, conocedor de su necesidad por recoger información de cualquier tipo sobre el medio marino, le había invitado a navegar con él en uno de los barcos de carga de su compañía que llevaba a cabo aquel largo recorrido. El viaje era una oportunidad única y no había podido negarse. En su recorrido por los océanos Índico y Atlántico a través del Canal de Suez había tomado abundantes muestras directas de agua y organismos y llenado el disco duro de su portátil con fotografías, vídeos, cálculos y textos con vagas tesis.



*


De vuelta a Madrid encuentra extraña la casa en la que vive, un pequeño piso del centro. No le pide nada al lugar donde habita, igual que no le pide nada a su existencia. Funciona, simplemente eso. Convierte cada pequeño esfuerzo en un objetivo alcanzado. Ata sus actos lejos de consecuencias no contempladas. Él mismo dice que su cabeza funciona conforme a un orden científico, casi castrense. Casi todos los días da un largo paseo en coche por la zona excluida del centro. Le gusta conducir por aquellos barrios que orbitan, como satélites, en torno al núcleo de la ciudad. Si quiere rodearse de árboles prefiere hacer las seis horas de carretera que separan su garaje de la pequeña casa situada en una zona boscosa del suroeste de Francia. La heredó al morir su padre y allí se siente mejor que en ningún otro sitio en tierra firme.


*


Aunque ya comienzan a ser numerosos los visitantes del norte de España que exploran Las Landas de forma más intensa, este inmenso departamento francés (el segundo en extensión de todo el país) conserva un extraño halo para el resto de nuestros compatriotas, que raramente se atreven a adentrarse en el misterioso pinar que cubre la región.


Considerado hasta hace poco más de cien años como el Sáhara francés, Las Landas se han transformado desde Napoleón III, bajo cuyo reinado desaparecieron sus temibles ciénagas, erradicándose todos los peligros que convertían a esta tierra en una de las más peligrosas y desamparadas de Francia.


Para el viajero que viene de la zona centro de la península ibérica, lo mejor es pasar la primera noche en el extremo sur de la costa, en Cap Breton o Hossegor, que fueron puestos de moda a principios del siglo XX por personalidades como André Gide o Ravel.


La principal explotación de la región es la cría de patos y ocas, que permite desarrollar la industria artesanal del foie-gras y...




3


Cuando considero la corta duración de mi vida, absorbida en la eternidad precedente y siguiente (el pequeño espacio que ocupo e incluso que veo abismado en la infinita inmensidad de los espacios que ignoro y que me ignoran), me espanto y me asombro de verme aquí y no allí, porque no existe ninguna razón de estar aquí y no allí, ahora y no en otro tiempo. ¿Quién me ha puesto aquí? ¿Por orden y voluntad de quién este lugar y este tiempo han sido destinados a mí?



*


Nunca miro lo que pinta hasta que ella me lo enseña pero me gusta mirarla mientras trabaja. Me gusta observarla. En lo que me fijo es en cómo son sus movimientos y su respiración, encerrada en sí misma y por ello lejana, pero físicamente presente. Se podría decir que la estudio. Es como un reto tratar de adivinar los músculos de su espalda en movimiento, cómo se tensan o aflojan bajo la raída camiseta azul que se ha puesto para trabajar. Los rígidos tendones del cuello aparecen y desaparecen a cada gesto. Cómo será el próximo movimiento.


Siento que algo se invierte de una forma que tiene sentido y resulta adecuada cuando ella, la artista, se convierte en mi modelo, en mi objeto de observación.


Junto a su cuerpo, sobre el giradiscos da vueltas un vinilo pero a un volumen tan bajo que se hace casi imposible distinguir lo que suena. La luz convierte el disco en un líquido negro que se desliza hacia ninguna parte. Es oscuro y refulje igual que un traje de cuero.



*


La nave seguía unida al recinto por medio del túnel plástico de enlace. Al oír el sordo ruido que producían sus propias pisadas, Joe se preguntó: ¿Será verdad que nos dejan escapar? ¿O nos están esperando en la nave? Es como si jugase con nosotros algún poder cargado de malicia, dejándonos corretear alocadamente como ratones sin cerebro. Le servimos de diversión; nuestros esfuerzos le entretienen. Pero cuando hayamos llegado demasiado lejos, cerrará el puño sobre nosotros y arrojará nuestros restos estrujados a la cinta transportadora.


*

La habitación en la que nos encontramos no está especialmente desordenada pero la moqueta apesta. Yo no vivo aquí. Vivo en una buhardilla alquilada y enana, con tabiques finos como papel. En otra ciudad. Un cuarto piso sin ascensor. En otro país. Sin embargo, llevo veinte días sin salir de esta casa de San Juan de luz. No creo que pudiera explicar por qué.



4



Es de noche. Circula deprisa, mirando con atención las indicaciones pero haciendo caso omiso de las señales de tráfico, frenando con brusquedad justo al llegar a cada una de las rotondas que salpican el laberíntico camino hacia Soustons. Algunas casas tienen la luz encendida, en realidad muy pocas. Esta zona de Las Landas no tiene mucha población permanente. Muchos de los bungalós y apartamentos sólo se ocupan durante los periodos vacacionales y los fines de semana. Esa es una de las razones por las que ha elegido venir ahora, por la posibilidad de encontrar este paisaje todavía más desolado de lo habitual, más parecido a un océano. La oscuridad en mitad del océano, empieza él a pensar, está debajo de uno, más allá del barco, de la sólida cinta en que termina su casco. En el atardecer oceánico el cielo permite entender la redondez de la Tierra, pues todo parece extenderse en círculos en torno a uno. Allí, la luna y las estrellas o las nubes no son freno para la luz. Es el abismo inexpugnable que se extiende debajo, más allá de oleaje y crestas de espuma, más allá de las algas fosforescentes, más allá del brillo plateado de los peces voladores, lo que alberga una oscuridad de siglos.



*


Se denomina océano a la parte de la superficie terrestre ocupada por el agua marina. Se formó hace unos 4000 millones de años cuando la temperatura de la superficie del planeta se enfrió hasta permitir que el agua se encuentre en estado líquido. Grandes extensiones de tierra que son los continentes y archipiélagos dividen el océano en cinco partes que, a su vez, también se llaman océanos: Pacífico, Atlántico, Índico, Ártico y Antártico. Estos océanos cubren el 71 % de la superficie del planeta Tierra, siendo el Pacífico el mayor de todos.


La profundidad de los océanos es variable dependiendo de las zonas pero resulta escasa en comparación con su superficie. Se estima que la profundidad media es de unos cuatro kilómetros. La parte más profunda se encuentra en las fosas marinas, entre las que destacan:


Fosa Challenger o de las Marianas, Océano Pacífico (Sur de Islas Marianas). 11034 metros.


Fosa de Tonga. Océano Pacífico (NE Nueva Zelanda). 10822 metros.


Fosa del Japón. Océano Pacífico (E Japón). 10554 metros.


Fosa de 


Etcétera.....



5



A ella no le importa que tome estas notas, me lo ha dicho. Lo único que me pide es que no mire las obras hasta que están terminadas. Cuando trabaja yo no hablo. No sé muy bien por qué estoy aquí pero estoy bien en esta casa y no tengo otro sitio donde estar. Generalmente me encargo de hacer la compra y de preparar la comida y la cena. Algunas veces, después de cenar, cuando ella no tiene que trabajar en el turno de noche, vamos a la playa a mirar el mar y ella me pide que le hable del océano y de los viajes que he hecho en barco. No paseamos por la playa. Vamos directamente hasta una zona poco iluminada donde no suele haber nadie y nos sentamos en la arena. Tampoco miramos las estrellas ni cómo las olas llegan, débiles y sordas, a la orilla. Sólo contemplamos el mar a lo lejos. Los dos sabemos que los reflejos de las luces de los barcos, de la luna o las estrellas ponen en evidencia la profundidad insondable del monstruo, su carencia de alma y su secreto.


*


Los astrónomos han descubierto en la zona del cosmos denominada Cefeo una estrella naciente rodeada por una esfera de una perfección de uno entre mil. La esfera, de tan sólo treinta y tres años de edad, aumenta su volumen a una velocidad de 32.000 kilómetros por hora. En el momento de ser avistada por vez primera por un radiotelescopio tenía una vez y media el tamaño del sistema solar y estaba compuesta básicamente por vapor de agua e hidrógeno. Es una burbuja esférica que, con tales gigantescas dimensiones, crece y crece sin freno a una distancia de 2.000 años luz del planeta Tierra y sin que un átomo se desvíe de lo que parece un plan trazado de antemano.


Los especialistas encargados de estudiarla nunca han visto algo parecido. Su singularidad contradice cualquiera de las más arriesgadas hipótesis existentes hasta este momento sobre la formación de estrellas. Sabido es desde hace tanto tiempo que ya se ha divulgado entre muchas personas sin formación científica ni astronómica, que, en el momento de originarse, cualquier cuerpo celeste desprende enormes cantidades de materia hacia su área periférica inmediata, pero jamás...





6



Detiene el coche donde arranca el sendero forestal. Saca un cigarrillo mientras camina por el diminuto arcén de la carretera. Lo enciende y después mira hacia arriba buscando los pequeños puntos de luz de las estrellas. Pero el cielo está encapotado y no puede ver otra cosa que el ligero rubor de una luna que se le insinúa. Un bloque de pinos se presenta ante él como un ejército de sombras, un batallón al que pasar revista. Aquí la oscuridad está encima y debajo, piensa, la noche lo rodea todo. Recuerda ahora los paseos por los pinares con su padre cuando él era niño. Aquella humedad mansa de la primera mañana. El sonido amplificado del crujido de cada paso, de cada roce con los arbustos, del canto de los pájaros.



*


Piensa que debería volver y arrancar el coche, pero en lugar de eso enciende otro cigarrillo y comienza a andar hacia el interior del bosque. Como si una fuerza ajena a sí mismo moviera sus piernas agotadas. De pronto, el recto camino forestal le recuerda al paso del zoológico por el que se llegaba a su pequeño despacho, junto a la jaula de los osos. Sonríe para sus adentros, con abierta fealdad, y comienza a sentir frío. Se sale del sendero forestal para extraviarse entre los pinos. Una nueva necesidad le lleva a estar solo entre los árboles, a adelantar el anhelado momento de la completa soledad eterna. Poco importa ya lo que le sirviera de excusa para venir hasta aquí. Camina sin rumbo, sin deseos, escuchando sus propias pisadas con la atención de un soldado que teme la emboscada del enemigo.




7



¿Cuál es el sentido de nuestro tránsito? Desde que estoy aquí a menudo me hago tal pregunta. Y me da por pensar que no hay más sentido que la posibilidad de ser. Que la vida es una preciosa y anticuada caja de música que da vueltas haciendo sonar su melodía, mientras sobre ella gira una bailarina de porcelana. La melodía es siempre la misma. Si se trata de dar vueltas en torno a lo mismo, ¿cómo puede la vida parecernos tan valiosa y delicada? Puede ser que el gran error que cometemos esté en no darnos cuenta de que no sólo no hay lugar posible al que podamos escapar. Que en el fondo no hay nada de lo qué escapar. Ella sigue pintando. Con tranquilidad enciendo un cigarrillo. El bosque es grande pero está cercado.



*


Tierras húmedas estancadas en horizontes completamente planos, un pinar y otro pinar rodeándolo todo pero sin terminar de ahogar los espacios de campiña, dejando aquí y allá retales de prado o de tierra de labor abandonada, como si una tijera hubiera tenido misericordia, la costa y el mar gris casi siempre agitado, con sus fondos falsos y rocalla, no están lejos de las casitas, “La Nuit”, “Petite Caroline”, “California”, “Carla Bruni”...


Buscó cierta posibilidad de calma, sin fruto.


Tierras húmedas, hectáreas y hectáreas, máquinas excavadoras, señales de obras en la carretera, cimientos de hormigón para nuevos puentes y desvíos y un paisaje teñido de ese verde aterrador bajo el cielo grisáceo, inoportunamente invernal. Y el sin fin de árboles enormes que, sin acabar de asfixiarlo todo, consiguen multiplicarse en la cabeza hasta que uno puede imaginarse cada pequeña aguja de las que conforman la impresión de volumen de su masa, del color, del espacio que ocupan con las primeras claridades del día.



8



Es pasado mediodía y el sol entra oblicuo por la ventana. Me entretengo observando las luces y sombras que se proyectan en la pared, el capricho de su ortografía, el encuentro de la materia con esa claridad lechosa. Desde hace rato ella está menos activa. Parece limitarse a hacer pequeñas correcciones en las uniones entre los diferentes lienzos de distinto tamaño sobre los que ha estado pintando estos días y que finalmente ha ensamblado en una sola pieza.


Sobre todo se dedica a mirar desde distintos ángulos, acompañando sus comprobaciones con suaves gruñidos con que enmascara su satisfacción. Abro el tragaluz del techo, subido a una silla para asomar la cabeza. El cielo se ha vuelto de un azul luminoso y la brisa trae olor a mar, a algas.


*

 

Seré tu espejo. Reflejaré lo que eres, en caso de que no lo sepas. Seré el viento, la lluvia y el atardecer, esa luz en la puerta que indica que has llegado a casa. Cuando pienses que la noche se ha instalado en tu cabeza, que en el fondo eres retorcido y cruel, deja que me quede para mostrarte que estás ciego.


Por favor, baja los brazos, que ya te veo. Encuentro difícil de creer que no sepas lo hermoso que eres, pero, si no lo sabes, déjame ser tus ojos, una mano a la que te agarres en la oscuridad para no tener miedo.


Seré tu espejo. Reflejaré lo que eres, en caso de que no lo sepas.






Miguel R.
Miguel Ríos

 
Gracias por tus palabras y por la noche que nos hiciste vivir en Alicante, sinceramente uno de los mejores Spoken Words a los que he asistido, lleno de sensibilidad y poesía.
 
Posted by Miguel R. on Tuesday, October 20, 2009 - 11:04 PM
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