LAS MOSCAS VOLANDO SOBRE UN
RECEPIENTE CON DURAZNOS
Es
terriblemente duro esperar a que el teléfono suene
Cuando
esperas una llamada,
El
estómago se revuelve como si trajeras un chicle que se pega por todo el esófago
y se estira cada vez que te mueves
Y
cuando escuchas el primer ringgg
Todo
tu cuerpo se quiebra,
Tu
brazo derecho se extiende hasta la mesa en la que esta el teléfono,
Contestas
y no hay nadie detrás,
El
auricular se siente frío y furioso,
Te
golpea la nariz
Y
te muerde el oído
Y
tu nariz comienza a sangrar;
Si
tienes un pedazo de trapo viejo te limpias,
Sino,
Cuelgas
y abres una lata de duraznos,
La
vacías sobre un recipiente y lo colocas al lado del teléfono;
Hasta
bajas el volumen de la radio,
Enciendes
la tv y aprietas mute en el control remoto;
Te
sirves infinidad de vasos de agua
Y
dejas la cerveza lista para cuando suene de nuevo.
Pueden
pasar horas y horas
Y
tu estarás frente al teléfono,
Las
moscas volando sobre el recipiente de duraznos
Y la cerveza cerrada.
juanbeat@yahoo.com....
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UN BUEN TRASERO Y 3 MINUTOS
Cuando conocí a Laura,
yo a penas contaba con 18 años,
ella parecía de unos 17;
era alta, con un largo cabello castaño
y un buen trasero.
Nunca pude verla desnuda
y no por ella,
sino por mi.
Una noche me dijo:
----estamos solos, tienes 3 minutos,
puedes hacer lo que quieras-----
Yo en lo único que pensé fue en
abrazarla y decirle,
----me tengo que ir-----
Esa misma noche,
al llegar a mi casa,
recibí una llamada telefónica de ella,
-----ya no quiero andar contigo, pierdo
mi tiempo ----
colgó y
me senté en el sillón a pensar que es lo que había hecho mal;
quizás fue por la ocasión en la cual
estuvimos todo el día viendo TV,
no es que me guste mucho,
pero a su padre si.
Aquel día creo que dije algún mal
comentario sobre un programa de concursos
y era el preferido del padre,
luego pasó la lucha libre
y su madre de laura me llevaba
palomitas de maíz,
pastel de chocolate,
refresco,
hasta unos tacos dorados colocó en la mesa de centro,
yo me tragué todo;
y no le veía fin a esa tarde.
A partir de esa vez,
su madre me hacía esperar al menos 15
minutos afuera,
nunca más me pasaron a la casa
y cada hora salía el padre a decirnos
que ya era tarde,
así era sábado tras sábado,
hasta que llego el día de los 3
minutos
y no tenía 17,
tenía 15 años;
y ahora después de que han pasado 7
años,
laura tuvo que casarse,
quedó embarazada,
y todos viven en aquella casa donde
todo el día ven TV
parece que sigue teniendo ese
buen trasero,
pero ahora no se que haría en 3
minutos.