Madrid. Veranos de la Villa
Martes 7 de julio de 2009
por Rafa Carazo - IndyRock
Los veranos de la Villa ofrecen una vez más con una programación cargada de clásicos inmortales que ocupan un merecido peldaño en la aristocracia musical. Sin filtros de géneros o estilos y abiertos a un eclecticismo ostentosamente vestido de clásico los programadores han vuelto a cerrar un cartel de ensueño pero sin riesgos ni florituras. Un cartel conservador de una calidad incuestionable. Las nuevas propuestas brillan por su ausencia.
Kool & the Gang se formanon en Nueva Jersey en 1964. Cuarenta y cinco años de historia. Lo repito, cuarenta y cinco años de historia. Sí, dan para mucho. Tanto, que este colectivo de jazz, funk y música negra (en el más amplio y menos peyorativo uso del término) tiene tal bagaje que es difícil que no sea capaz de hacer de sus conciertos una auténtica oda al baile y, sobre todo, al ritmo. Un colectivo que no ha parado de alterar su formación inicial aglutinando en su seno a inmejorables músicos, siendo foco de creación durante medio siglo y apoyando a jóvenes promesas con talento.
Kool & the Gang bajaron de la nobleza y se mezclaron con la plebe. Bailando con ella, interactuando y haciéndola vibrar (a pesar a que el público estaba obligado a permanecer en sus asientos). Diez músicos sobre el escenario con percusiones imposibles, bajos marcadísimos, MCs amenizadores y vientos palpables compuestos por trompetas, saxos, trombones y tubas clamando al dios del baile.
Funk, R&B, jazz fusion, soul, homenajes a James Brown y a Fiebre del Sábado Noche. “Get down on it” y “Cheris” fueron los momentos más brillantes de un concierto sólido y sin sorpresas, ni positivas ni negativas, al igual que la programación de estos veranos de la villa de 2009.
Y para cerrar un bis de un solo tema. Adivinen….. Exacto, “Celebration” himno que lanzó a la banda que sufrió una segunda eclosión de la mano de Quentin Tarantino que seleccionó el “Jungle Boogie” para la banda sonora de Pulp Fiction, un tema que sirvió de hilo conductor de un concierto ameno, entretenido y brillante en ocasiones.