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Planeta Trementina

TREMENTINA LUX

Trementina LUX


Last Updated: 10/1/2009

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Wednesday, November 04, 2009 

Current mood:Bien



Vengo de Shanghai. De China. Todas las noches me despierto a las cinco, sistemáticamente, desde que llegué. Si mi reloj biológico sigue anclado al amanecer de Oriente, también lo está mi segundero emocional. Tergiversada, sí, creo que esa podría ser la palabra que busco, estoy tergiversada.

Cuando viajamos a culturas tan remotas a la nuestra solemos hacerlo cargados de prejuicios. Tenemos tendencia a cuestionar sus costumbres y generalmente, cuando se trata de países al otro lado de la occidentalidad solemos tener la arrogancia de considerar sus hábitos como subdesarrollados o faltos de sentido común. Me siento muy afortunada por conocer ya una parte de Oriente próximo y otra del Oriente lejano y por haber dejado en casa siempre esa pesada carga de prejuicios, que tanto coartan el disfrute y la libertad.

En China cualquier detalle llama poderosamente la atención de los occidentales. Os pongo un ejemplo fácil. A muchos les parece indignante que los menores de un año lleven los pantalones abiertos por la ingle y orinen o defequen en la vía pública o en las papeleras de los supermercados con ayuda de sus progenitores, sin hacer uso de pañales, cremas y otros potingues todos ellos costosísimos, irritantes y antinaturales. Supongo que pensaríais lo mismo. ¿Porqué?

Todos los chinos han ido de niños literalmente con el culo al aire, sin que sepamos si eso les ha resfriado, evitado lesiones cutáneas o traído al fresco, vamos que han crecido sanos. Y todos nosotros nos hemos criado con un caldo de celulosa entre las piernas hasta bien entrados los dos años, sin que sepamos si eso arruinó el presupuesto familiar para copas, tapas y puritos o contribuyó, pongo por caso, a la deforestación de buena parte del Amazonas o a la esterilidad, cada vez más acentuada, de los varones occidentales.

Siendo pragmáticos, podríamos decir que nosotros hemos tardado el doble en controlar nuestros fluidos corporales, lo que nos ha hecho no sólo torpes sino dependientes de un consumo de materiales dudosamentes biodegradables que ellos jamás han utilizado. Progreso... ¿Progreso?

No es tan fácil decir, aquí está nuestra higiénica verdad, sin fisuras... A lo mejor podemos aprender algo los unos de los otros. Al regresar una amiga me dijo, “a China le falta mucho por hacer en cuestión de derechos humanos, nosotros le damos más valor a la vida”. Sí, es cierto, le faltan papeles, pero, que paradoja... Porque si algo realmente me ha conmocionado es la humanidad de los asiáticos. Humanidad, en toda su acepción.

Cada vez que viajo a este tipo de países me siento en la gloria. La comunicación con sus gentes suele ser muy compleja, pero sin embargo, la interacción es rica, gozosa y muy pregnante. Normalmente cuanto más al Norte se viaja suele suceder lo contrario. Nos comunicamos con más facilidad recurriendo al anglosajón universal, pero solemos tener una escasa o nula interacción con sus habitantes, la justa, precisa, que no la necesaria para volver a casa sintiendo que has vivido de alguna manera felizmente integrada en una cultura que sin pertenecerte ha desplegado ante ti, con generosidad, sus pétalos de flor de loto. Ya lo decía la Carrá…

Creo, y reflexiono en voz alta con muchísima humildad, que el progreso nos convierte en seres antinaturales, miedosos y deshumanizados. Creo que cuanto mayor es el supuesto grado de civilización tecnológico que alcanzamos mayor es también nuestra obsesión por esconder lo que nos hace humanos, por convertirnos en muñecos. Eso, saber que ocultamos en verdad lo que somos, acaba por generar desconfianzas y por hacer que vayamos por las calles sin sonreír, sin saludar, recelando siempre de aquellos que nos rodean, recelando incluso si la ocasión se presentara, sospechando de su sonrisa y de su amabilidad. Esto se pone de manifiesto de manera traumática durante las once horas que dura el vuelo Shanghai Paris con los agridulces y estirados azafatos de la compañía Air France.

Eso, según mi pequeña experiencia China, en Oriente, no pasa. El pudor. Me refiero al pudor. El pudor por mostrar impúdicamente lo que nos hace humanos. ¿Y qué nos hace humanos? Comer, beber, tener necesidades fisiológicas, hacer ruido, el juego, las actividades compartidas sin pagar entrada, ropa que lavar, niños y ancianos. Nos hace humanos ensuciarnos y limpiarnos, los detritus y los abrazos, las palabras y las caricias, interaccionar con los demás.

He observado que todo esto, allí, no produce vergüenza.

No es vergonzoso tender la ropa en la acera o en el balcón y que toda la ciudad observe el color de tus bragas, la talla de tus calzoncillos, los zurcidos de tus sábanas. No es vergonzoso entablar conversación amistosa con un desconocido, ni utilizar el baño de un restaurante al que no has entrado a comer, ni comer en la acera de casa, ni verle las nalgas a los bebés chinos, ni apartar los pollos antes de cruzar, ni tocar el claxon, ni regatear, intentando pagar lo justo por la injusta realidad de las falsificaciones.

China es fascinante. Debía de serlo mucho más antes de que el desarrollismo capitalista la convirtiera en un desacato de sí misma. Ahora da la sensación que la población todavía mantiene hábitos rurales en la hostilidad del entorno urbano. En Shanghai, por ejemplo, en Nanjing Road hay tal cantidad de luminosos y de grandes superficies que harían palidecer Manhattan. Espejo de la voluptuosidad occidental a la que alcanza y sobrepasa como una atleta descalza.

Sin embargo, en las calles perpendiculares a Nanjing Road habita la sombra, son oscurísimas. Tanto que haría falta una pupila preparada para ver esa realidad. Esos callejones esconden incontables casas hacinadas, sin apenas iluminación, con ropa tendida y grandes generadores eléctricos que abastecen los neones de los comercios, tan lejanos… al volver la esquina.

En esos patios interiores, precedidos por contenedores de basura con noodles de hace varios días, algunos patos y algunos pollos esperan atados el turno de su matanza, mientras en una mesita baja se bebe té y se libra una partida apasionada partida de damas donde juegan dos y miran diez. En otro bajo una mujer destripa peces en un pozal y un muchacho descuartiza un cerdo, en lo que parece ser una carnicería. El agua turbia y la sangre cae sobre los bordillos, donde antes ha escupido alguien que ha salido con zapatos de tacón y pijama a pasear a su perro pequinés. Tal vez una acróbata, una masajista de pies, una prostituta china. Si permaneces observando un rato puedes contar a cientos de personas entrando y saliendo de la penumbra, medio vestidas, a veces medio desnudas, en la calurosa noche del Shanghai superpoblado.

Los contrastes y la prisa son delirantes. El asfalto no puede contener lo que la naturaleza absorbe. Si la tierra absorbe el pienso de los pollos y lo fertiliza, el asfalto no. Si la tierra absorbe los orines y la sopa de tofú del día anterior, el asfalto, no. La Humanidad se encharca pues en el progreso decadente, en una falta de armonía que huele muy difícil y sabe a incongruencia. Si en la naturaleza se ve la luna casi llena, los neones de Nanjing Road y la intensa contaminación impiden ver el sol o las estrellas.

Otro día os hablaré de la comida, es deliciosa, sorprendente, infinita!! Y es fascinante olvidarse del tenedor y los cuchillos en la mesa, ¡adoro comer algas con palillos! También os hablaré del distrito de galerías de arte Suhe de Shanghai. Luego viene Le 104 atribuyéndose méritos de espacio experimental. Buff.

Volver. Volver.

TREMENCHINA LUX
Observadora empática.
Thursday, October 22, 2009 

Current mood:Lejos
Os escribo desde China. Desde una pequeña región de agricultores. Aquí es de noche, ahí, será de día, las cinco, más o menos de la tarde. La vista desde el hotel me recuerda mucho a "Lost in traslation", pero es más decadente. Estoy en el piso 17. Un enorme rascacielos con una M roja de neón parpadeante se comporta frente a mí como un faro en el pasillo enmoquetado del ánimo, arroja luz sobre las dudas.

Miro por esta ventana falsificada. Hace diez años aquí sólo había arroz y bicicletas.

Ahora una Pagoda solitaria enmudece frente a un bestial y agresivo skyline y su lago, antes de jade es ahora una lágrima verdosa en un océano de asfalto. Los coches y las motocicletas eléctricas se agolpan en los cruces sin semáforos donde tocan el claxón a peatones que se lanzan suicidamente hacia la otra parte del universo, como en El Cairo. Desde la oscura y alta noche del piso 17 se escucha el tráfico. Es incesante. En las aceras de las grandes avenidas se hacinan los comercios repletos de apariencia. En las calles paralelas se hacinan ellos, en la más absoluta miseria.

En apenas cuatro metros cuadrados viven y trabajan. La especialización es su secreto. Unos montan peluquerías, otros venden maromas de barco, otros hélices, otros tabaco, otros papel de arroz y pinceles para trabajar la técnica de la pincelada única según las enseñanzas del monje Calabaza Amarga. En otros bajos hay pastelerías, tracas chinas, fruterías, pollerías con los pollos aún vivos picoteando el grano en la acera, donde mueren también algunas ratas envenenadas y los niños juegan en sus tacatacas.

Hay restaurantes y también hay prostíbulos, es fácil identificarlos, pueden estar al lado del supermercado o del puerto o de una tienda de ropa con un cocodrilo que mira hacia el otro lado... Pero siempre hay un sofá cubierto por una sábana, con o sin chinches, depende del nivel, una escalera que da al piso superior, con o sin luz, y varias chicas viendo una teleserie mientras esperan repantingadas a sus clientes, comiendo pipas de calabaza... tal vez, amarga.

La China milenaria, armoniosa, taoísta, serena, ha dado paso a esta China de cemento y caos capitalista donde todo son prisas, humos y falsificaciones del lujo. La fábrica del mundo posee enormes autopistas donde desbaratados camiones azules transportan ingentes cantidades de materia prima. Sin cesar, sin cesar.

Las gentes pasean en pijama por las calles, los niños defecan en las papeleras de los supermercados, beben agua caliente, barren con escobas de bambú las autovías, pagan a los ancianos para que recojan los chicles del suelo de los aeropuertos, donde no está permitido sacar cangrejos del país. Comen deliciosas algas, tortugas y otros caprichos empaquetados cuya composición, casi siempre dulzona y de presentación kitsch, es imposible identificar. Han llegado al hoy sin abandonar el ayer, están hechos un auténtico lío.

La gente es amable, servicial, amistosa hasta límites inverosímiles. La sorpresa, la admiración la curiosidad no me abandonan, a diario. Cada callejón esconde un milagro. Aquí soy la diferente. Ellos son mayoría. Hacen sentir al diferente en su casa, son integradores. Te acogen haciendo Tai Chí en el parque o jugando a las damas o invitándote a su restaurante y siempre sonríen con respeto y educación, incluso cuando conducen como salvajes.

Y os diré que lo que dicen de internet, parece ser cierto. El acceso a la mayoría de las páginas, blogs, redes sociales, imágenes... está restringido y han llegado a abrir algunas cartas que intentaba enviar por correo ordinario y a devolvérmelas amablemente, con una sonrisa de resignación. Son tan serviciales!

Siento no tener más tiempo para escribir, ni más palabras. Es apasionante porque es presente.
TREMENCHINA LUX
Wednesday, October 14, 2009 

Current mood:Misina
Susana y yo nos conocimos nada más nacer ella. Pero no nos acordamos. La recuerdo después, con unos siete años, en la casa del barrio viejo, jugando a Mataharis, con pistolas de plástico y billetes de lotería que pasaban por dinero falso. Nos escondíamos en las esquinas redondas forradas de papel estampado, esperando ser siempre descubiertas por la otra. Escondidas con sentido, el sentido de que alguien te encuentre y te haga viva.

A veces nos cansábamos de ser espías y entonces jugabamos al dime lo mejor y lo peor de tí misma y lo mejor y lo peor de mí. Nos poníamos muy serias, sentadas en cojines, encerradas en la habitación con la luz bajita de la lamparilla y comenzabamos un psicoanálisis con un vocabulario certero, era un vocabulario infantil.

Susana decía que nunca se aburría conmigo, que siempre la sorprendía inventando juegos, que le gustaba venir a mi casa, aunque fuera una creída. A mí me gustaba su inocencia y su franqueza, también su risa. Jamás he vuelto a verla, es una de esas tantas presencias que la vida a su paso te arrebata. Querida, querida Susana, ¿Dónde andas escondida?

Sigo siendo una creída y sigo inventando juegos de campamento de adrenalina y lotería emocional, ya lo sabéis. Por eso este fin de semana, cuando esperaba ir a ver a Los Planetas o a Sidonie, no lo haré, y conste que me gustaría... Para una vez que se mueve algo en esta terreta!!

No lo haré porque estaré en Shanghái. Voy a escribirlo otra vez:


Shanghái!!!

Esa soy yo, Trementina Lux y si os digo la verdad no paro de soprenderme a mí misma tanto como la vida me pilla por sorpresa.

¿A qué voy a Shanghai...?
Se podría decir que voy, en general, al encuentro. Sed felices, seguid jugando, imaginad.

Un beso desde la esquina redonda, en la que sigo escondida.
TREMENTINA LUX

Friday, October 02, 2009 

Current mood:Splendida


“X Confesó toda la verdad, ha sido condenado a 30 años de prisión. Luego dicen que la verdad nos hace libres.” Tim Roth, “Miénteme”

 

Empiezo este post con una pregunta: ¿Os habéis planteado alguna vez cuál es el grado de impostura en vuestra vida?

 

Somos lo que Erving Goffman denominaba pura fachada. Según con quien me relaciono y según las expectativas que esa persona proyecta sobre mí, actúo. Actuamos siempre guiados por lo que se espera de nosotros. Si estoy en la cola de la pescadería y me llega el turno pediré amablemente que me pongan, por ejemplo, un par de sepias, y que me las limpien. Le daré las gracias por ello, pagaré y me iré tranquilamente.

 

Esta petición, normal en este contexto, sería descabellada en cualquier otro. Sería estúpido, pongo por caso, en un pub, de madrugada, cuando acabo de conocer a alguien a quien me interesa conocer más, decirle amablemente que me pusiera un par de sepias bien, requetebién limpias, pagarle por ello e irme por donde he venido. Pensaría que estoy de atar, desequilibrada, y en esa medida mi extraño comportamiento quedaría asimilado en su esquema mental. Me acabaría prejuzgando.

 

La pescatera o pescatero es, por otra parte, la clase de persona que sería entrevistada en un noticiario si yo cometiera una atrocidad inesperada. Diría: “Era una persona de lo más amable, venía, hacía cola, compraba sus sepias, además le gustaban bien limpias, era muy aseada, y se iba siempre dándome las gracias. No entiendo que ha podido pasar… Era, de lo más normal”

 

Y ahora os lanzo otra pregunta: ¿Os habéis planteado alguna vez cuántas personas os conocen realmente?

 

Para mostrarnos a alguien tal y como somos, con toda nuestra complejidad, sería necesario que esa persona no esperara nada de nosotros. Que no tuviera ninguna expectativa ni ningún prejuicio a la hora de relacionarse. Un punto cero, una neutralidad casi imposible, fruto de la indiferencia o del amor más desinteresado que pueda existir, léase tradicionalmente, el amor de madre… ¿o tampoco?

 

Los padres y las madres esperan cosas de sus hijos. Los hijos tienden a satisfacer en grado sumo esta expectativa, o en el caso de los rebeldes, a defraudarla. Sea cual fuere la opción de comportamiento elegida, vendrá modelada por la propia necesidad de agradar o desagradar a un patrón ya existente, la manipulación educativa y emocional de los progenitores.

 

Con la pareja sucede algo similar, agravado por la trama social urdida en torno al concepto clásico de familia, el estereotipo del amor cortés, la hipoteca y los amigos comunes.

 

¿Los amigos…? pues depende. También esperan algo de nosotros. Un comportamiento que aprueban o reprueban según su propia moralidad, economía y frikismo psicosocial. Además vamos todos tan deprisa que ¿quien tiene orejas para escuchar? -Espero que tu todo ok, ¿estás bien?, bien, respondemos… y ¿quien tiene tiempo de prestar oídos a lo contrario a menos que demos el alto?

 

Nunca pongáis a prueba vuestras más sagradas relaciones porque esto no es una cuestión de sinceridad sino de encajar en el rol social establecido. Es en esta nueva serie, “Miénteme” basada en el lenguaje no verbal y los aspectos más divulgativos de Palo Alto donde se pone de manifiesto otra gran sentencia, el problema no es mentir, sino, por qué se miente.

 

Se dice que Shakespeare era un especialista en las pasiones humanas. Es una constante eterna que las pasiones entren en conflicto con el orden moral establecido. Lo gravante es que en lugar de cuestionarnos la viabilidad o la impertinente rigidez del orden moral seguimos ocultando y blindando nuestro yo más profundo, mostrándonos parcialmente aquí y allá para ser aceptados, asomando solo la patita que los demás quieren ver sin escandalizarse.

 

Poco a poco o quizás de un día para otro, descubrimos que estamos viviendo una vida que no sabemos si deseamos. Nos vemos envueltos en una trama novelesca absurda, quizás anhelando alqo que la pescatera, los amigos, la familia y los lectores reprobarían. Y en esa medida la verdad no nos hace libres, tampoco la mentira, porque somos esclavos de un auténtico desconocimiento de nuestro yo más primitivo.

 

Estamos solos, paradójicamente, por no querer estarlo. Y construimos nuestra identidad a base de retales de opinión. ¿Puedo definirme sin hacer referencia a una interacción con otro ser humano? No.

 

¿No os habéis percatado de que hay quien saca lo mejor y lo peor de vosotros mismos? ¿De cómo podéis ser torpes o inteligentes, sensuales o desmañados en el mismo día, según con quien estéis?

 

Y a lo mejor, con los años, llega un día en que la distancia que nos separa de nosotros mismos (esa construcción imaginaria) es enorme. Tanto como los silencios y las palabras dichas en la cárcel de las fachadas. Y así, si quererlo, nos convertimos en impostores. Viviendo una vida usurpada. Habitando en un puro fachadismo, sin que nada al otro lado de los vanos, nos asista.

 

Quienes han llegado hasta aquí acaban definiéndose más por sus frustraciones que por sus logros, y quienes no han llegado viven normalmente en una feliz ignorancia o en la fortuna de ser quienes aspiran a ser dentro de un sistema macdonalizado y disneylandio.

 

En las personas con una importante vida pública estas cuestiones suelen cobrar cierto protagonismo. Cuando uno sube a un escenario, o habla siempre desde los micros o las tarimas, sabe que quienes le observan o le escuchan esperan mucho y se defraudan fácilmente, porque el componente afectivo es sumadamente volátil. Viven siempre una vida de riesgo. Al borde del triunfo, la indiferencia o la metedura de pata. No basta con pedir dos sepias y dar las gracias.

 

Además como decía Colette, estas personas viven siempre marcadas por el deseo de agradar, con lo que resultan especialmente quebradizas. Los roles les favorecen, juegan con la ventaja de estar arriba, pero es para no perder esa ventaja cuando conviene aprender a blindarse.

 

Hoy he recibido una nota. Alguien cercano pero desconocido me ha equiparado a Red Sonja, (yo tampoco la conocía, es una guerrera buenorra, alquímica y pelirroja de la saga de Conan, casi nada). Otro desconocido parcial, al hacer un comentario jocosamente amoral me ha espetado: “Me gusta tu forma de pensar…” Podéis imaginar que esto me ha resultado inspirador y aliviante.

 

Y os planteo otra pregunta, para acabar por hoy… ¿No puede llegar a ser fantástico que nadie nos conozca…? ¿Incluso que cuando todo nos parece un desaguisado, alguien que nos aprecia, nos reinvente?

 

Dicen que en la punta de la nariz tenemos tejido eréctil, por eso pica cuando se excita la conciencia. Pues, solo por esta vez, y para hacernos felices, mentidme…

 

TREMENTINA LUX

Thursday, September 24, 2009 

Current mood:PIZPIRETA

....



La reproducción es un proceso biológico que permite la creación de nuevos organismos, siendo una característica común de todas las formas de vida conocidas. Las dos modalidades básicas se agrupan en dos tipos, que reciben los nombres de asexual o vegetativa y de sexual o generativa.


Estuve en la Noche en Blanco. ¿Qué es eso? Es una noche de luna llena propicia para la puesta y la fertilización del alma. ¿Dónde? En las calles de Madrid. Viajé bien acompañada con lobinas, arlequines y peces payaso a los que no conocía. Conocer otras especies es un gran modo de sumergirse en el fondo de una misma, de perderse en el océano de otras historias, tan ajenas como lo son las propias cuando te inventas una personalidad, mientras fumas shisha de manzana en un bar de madrugada. Un nido de burbujas entre las plantas.

Eso fue la Noche en Blanco, una noche en proceso de construcción del laberinto, que según dicen los piscifactores, es el órgano con el que respiramos. Bebimos, comimos, fumamos, cantamos, bailamos sentados, mandamos mensajes, nadamos en la marea, nos encontramos de nuevo, identificamos sonrisas familiares al otro lado de la multitud y vuelta a empezar. Alevines nacidos en la oscuridad, nutridos con infusorios culturales y nauplius de arte salino, Gran Vía, Malasaña, Sol, Callao, Espoz Mina, Cibeles, Alcalá... Un gran Acuario en una ciudad sin mar.


Cabe decir que el proyecto de la Noche en Blanco era difuso y si me apuráis, petulante. En los días previos accedías a su web y una lechada de información te embotaba las branquias. Poesía aquí, conciertos allá, performances por acullá… Las calles tomadas por el arte, los museos espatarrados como una cefalópoda en celo. Toda la noche, al cuerno la pureza, las vírgenes, los camarones de bote y las anunciaciones, !viva el imperio del plenilunio! Sí, picamos en esos anzuelos cargados de expectación.

El proyecto venía a proclamar lascivamente y entre líneas algo así como: no le temamos por una noche a la gripe, aunque las campañas municipales diagnostiquen y promuevan el horror al estornudo del prójimo. Abracémonos, besémonos, eclosionemos, por ejemplo, en una sala pequeña y que los músicos, tan cerca en su acústico, nos suden y nos escupan. Compartamos los vasos, la respiración, desfloremos pitillos que migran de unos labios a otros, procurémonos, amantes de la urbe, una orgía sensorial, vivamos en blanco para no soñar jamás con lo que pudo ser… y no fue.

Primero esperamos. -Todo empieza a las nueve- nos decíamos subyugados por unas birritas junto al mercado de San Miguel. Y llegaron las nueve y se nos hicieron las diez enamorados de un provocativo pulpo a Feira. A esa hora, más o menos, conversábamos acerca de los amores y la paciencia mientras la poesía de Ajo ("si no amamos como zorras nos aburriremos como ostras…") se diseminaba en miles de globos blancos, como un precioso desove en el cielo negro de Madrid… ¡Cuánta fecundidad!

Tanto se nos hicieron las diez que comenzaron las colas. Colas de racionamiento para contarle tu vida a un ilustrador y que te la ilustrara, colas de racionamiento para atarse a la muñeca un globo poético, colas para esquivar las obras de Sol, colas y rabas y algas para llegar a Matadero con el metro, colas en la Gran Vía iluminada con farolas cabareteras, ¡Qué espanto…! Colas para no ver la exposición de Annie Leibovich…  que cerraba a las 12... ¿?... 


Una horrible gestión de las colas que nos racionaban los posibles dejándonos en blanco. Como peces bobalicones, mareados y rebozados, pasamos de la vida en el acuario a ser carne de fritanga, servidos en el plato de la noche, en una impotencia, a la romana. Pero que lindo el callejeo, el tapeo, la vidilla capitalina tras el cristal del merendero y las bandas de música a su pachanga.

Tuve la suerte de poder, al menos, entrar en el concierto de Sidonie. Antes habían tocado Sidecars y Supersubmarina, no pude verlos, estaba haciendo cola. El concierto tuvo lugar entre las rocas. Fue, fijaros en la paradoja, en unos grandes almacenes (de cuyo nombre no me quiero acordar) con un forum pequeñísimo, húmedo y caluroso. Allí estuvimos 150 personas crepitando de ardor y brincando sentadas, como salta la sepia en una sartén. ¿Os lo imagináis? Grabé un video (que subiré) y luego se me estropeo el HDD que por lo que me han dicho tiene que ver con la memoria de la máquina. Mejor, así guardo el directo en el recuerdo y prescindo de las pantallas. Y si alguna vez me olvido, ya no tendré razones para preocuparme, probablemente, estaré muerta. En confianza, estos tres estimulan en mí algo así como La Ampolla de Lorenzini de los tiburones.


Ni que decir tiene que estuvieron sublimes sin interrupción y que sudar, a El Incendio, le sienta muy requetebién. Se nota que los temas van cogiendo elasticidad y ellos se superan con el trabajo diario. Como decía alguien, estos chicos en directo se convierten en una fuerza de la naturaleza. Faltaron los teclados de Baldo, pero la tarima no daba para más. ¿Ventajas? Que quienes estuvimos no sufrimos las barreras de un gran concierto, ni el frío de los grandes escenarios protegidos por obtusos agentes. Fue tan próximo que diría que fue carnal. ¿Inconvenientes? Pero, ¿cómo se plantea un concierto así para una minoría…? !!Sacad el Arte a la calle!! ¿No era esto una noche abierta?

Al acabar, justo a la una, fui directa al segundo pase de “Almas latentes” un proyecto de video instalación urbana ambicioso, interesante, gestado por un colectivo de artistas valencianos, “Niño viejo” que han trabajado duro durísimo, con cincuenta y tantos actores para lograr un resultado impactante. Proyectaron 18.000 lúmenes sobre una vieja fachada, donde se sucedían historias del ayer y del hoy. Derrumbes y excavadoras que acaban con la memoria, almas que se quedan en los muros, aunque ardan. Y es que en Valencia estamos ya demasiado acostumbrados a las demoliciones. El teatro Princesa, sin ir más lejos, ha sido una de las últimas víctimas de esta sanguinaria y silenciosa finiquitación del Patrimonio Cultural que tiene lugar en la terreta. Al menos el Cabanyal sigue agonizando a gritos, que se sepa, like a cochinillo en día de matanza.

“Almas latentes” Fue una de las pocas oportunidades que tuvimos de encontrarnos de bruces con el Arte, sin colas. Fue espectacular descubrir el poder de las imágenes gigantescas al doblar la esquina, el audio bien compuesto y además, con discurso y autenticidad... Ese tipo de iniciativas se echaron en falta. Al final recorrimos Malasaña huyendo del agua dulce y blanda, tan mortífera para las especies de mentalidad inquieta, en busca de un local que no se si llegamos a encontrar. Pasamos por Fuencarral y otras calles infrasuburbiales que diferencian una ciudad de una gran ciudad.


Durante estas horas, de escasa iluminación, incurrimos en un inmenso gasto de energía vital. Por eso al día siguiente, repantigados al sol de la Gran Vía, nos procuramos un ambiente muy tranquilo y bien oxigenado, con alimentos ricos en nutrientes: brioches, café, frutas y miel. Queríamos multiplicarnos, crecer y olvidar la decepcionante organización del evento marcado por la grandilocuencia de iniciativas populistas que no planifican con rigor y sentido común sino que lanzan los huevos a millares para que quien pueda, empolle en la cola y fertilice uno o ninguno. Parecía un canto a la promiscuidad artística y se convirtió en un adocenamiento monógamo, elitista y de dudoso roce.

Aún así, debo deciros que pasé una gran noche compartida y que de mí ya han nacido letras electrizadas que fluyen solitas hacia el agua turbulenta y fresca de vuestra lectura.

Vamos, que la virgen se fecundó sin ser devorada.

Besiños

TREMENTINA LUX

Thursday, September 17, 2009 

Current mood:Muy despistada
"No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo"  Oscar Wilde.

Llevo 350 días contestando a las preguntas de los demás. La vida me ha puesto en un lugar en el que me encargo de dar respuestas a los demás. Me piden respuestas, a todas horas. No soy burócrata, ni confesora, ni comercial. No. Me encargo de dar respuestas profundas con el objetivo, no de demostrar lo que se, sino de que quien pregunta encuentre en sí mismo la respuesta... o la pregunta.

Yo no se nada. Y llega un momento en que me pregunto ¿quién responde a mis numerosísimas preguntas? Nadie.

Y llega otro momento en que me pregunto, y si yo me pregunto y me respondo a mí misma, ¿por qué estas cientos, miles ya de personas, buscan en mí las respuestas, que por otra parte, es evidente, no poseo?

Concluyo que estoy agotada y que ese esfuerzo por saber lo que los demás no saben me convierte en vidente y mentirosa a partes iguales. En verdad, me importan un carajo sus preguntas, o eso creo. Todo parece a veces pura invención. Tanto, que si nadie me pregunta acabo respondiendo al vacío.

Pienso que si me equivoco cuando respondo el tiempo pondrá las cosas en su sitio, dará lo mismo y si acierto tan solo sucederá lo que ya había sucedido. Hay que ser valiente para aceptar esto. Creo que los valientes acabamos respondiendo al resto, pero no lo se a ciencia cierta... Si alguien pudiera responderme...

TREMENTINA LUX
Al borde de un ataque de preguntas.
¿Hay alguien ahí?




Friday, September 04, 2009 

Current mood:Aquí, por imperativo

Image<O:P></O:P></FONT></B></P><BR/><BR/><META name= 


Ayer, de madrugada, estaba leyendo en el sofá “El bosque de la noche”. Debí quedarme dormida, no lo recuerdo, andamiada como estaba por cojines de lentejuelas y personajes circenses. Leía en ese momento el fragmento en el que el bochín sujeta entre los dientes un clavel rojo mientras afila su cuchilla y resonaba en mi memoria la sentencia, dos páginas más atrás en la que dice: “El hombre lo que quiere es, una de dos: encontrar a alguien que sea tan estúpido como para poder mentirle, o amar hasta el punto de que el objeto de su amor pueda mentirle a él”... Y no recuerdo más...


Desperté con los brazos extendidos como palomas y no reconocí mi alrededor. Quiero decir que durante unos segundos no tenía sentido el orden espacial, no parecía entender la distancia entre un objeto y el que le precede, ni el arriba, ni el abajo, ni las ventanas, ni los muros, ni las luces, ni las sombras y no hablemos del tiempo, el tiempo transcurrido o el porvenir. Mis ojos se habían abierto, pero mi conciencia preguntaba angustiada: ¿Dónde estás? ¿Qué es esto…? Por un momento, sentí pánico.


Veía sin ver o veía sin entender. La parte motriz de mi visión funcionaba, la parte consciente, interpretativa, la que dota de sentido a lo que vemos y tan real nos parece, no.  En la nuca se acomodaba un hormigueo, también en los brazos. Me senté de un salto, empujada por una extraña furia de supervivencia que aún empeoró más la situación y seguí observándolo todo, mareada, muy mareada obligándome a recordar, diciéndome, - si estás aquí, es porque has llegado… Pues dime, ¿qué es esto? ¿dónde estás? Debes saberlo ¿no?... Tenía autoconciencia del engaño, de mentirme quizás a mí misma (tanto me amo) tenía palabras y nada más. Y solo con las palabras y esa visión desposeída de significados no lograba superar la trampa perceptiva, no lograba ver “la verdad”, estaba dentro de un laberinto de Escher, víctima de la la hostilidad de lo doméstico.


Cerré las ventanas en un acto instintivo y me fui a la cama, también por instinto. Cerré fuerte los ojos y traté de olvidar, me di cuenta entonces de que ni si quiera recordaba, de que no sabía donde estaba porque no sabía nada de mí y esa pérdida transitoria de memoria me hizo mucho bien. Me dormí, plácidamente sin ayer, disfrutando de la sana ausencia de la ley, de la ley y la gravedad.


Hoy he despertado instalada en el mismo “donde siempre”. Recuerdo el trance, como un suceso inexplicable. Veo mi casa, el mirador donde la luna se arrastraba entre las venecianas y reconozco la estancia. La profunda fosa que anoche se abrió en mi conciencia ha cicatrizado dejando solamente la huella que una inquietante sospecha. Creo que me dormí en una mala postura y alguna parte de mi cerebro quedó momentáneamente separada de mí, como si el bochín hubiera comenzado a segar mi cuello, aristocráticamente, sin dejar caer el clavel de su boca.


Este verano he practicado el nudismo y el nomadismo en Portugal, desde el Algarve hasta Viana do Castello y traspasando fronteras, junto al Río Verdugo, en Pontevedra, el mundo, mi casa. Al final, después de quince días sin ropa y sin hogar acabé en Madrid viendo la exposición de Juan Muñoz. El desplazamiento, el nomadismo y la alienación son sus temas principales, y los he experimentado mucho, placenteramente, como si el destino jugara a ser redundante.


Anthony Vidler habla en el catálogo de “entornos vagabundos” para referirse a lugares que rechazan los tópicos del hogar con el fin de expresar las incertidumbres de la tierra de nadie, que son los equivalentes más directos de la otredad que anida en el fondo del yo moderno… Creo que para entendernos se trata, haciendo un paralelismo, del pánico y el vacío que expresaban las hermanas Schlegel ante la invasiva presencia de la nueva urbe y sus rescoldos de humanidad en “Regreso a Howards End”, libro entrañable y lucidísimo que os aconsejo leer en una en una Manor House, en Sintra, de noche, que es cuando la plaga turística se ha ido a desovar.


En Portugal he descubierto que las diosas que habitan en mí, según Jean Shinoda Bolen, una psicoanalista Junguiana que acabo de conocer (hay teorías para todo...), están mutando. Que he dejado de ser un poco Perséfone, un poco Atenea, un poco Hestia, para ser muy Afrodita, que aunque suene Chic, es lo pero que puede pasarle a una mujer en esta sociedad mediocre. Sí, he descubierto que soy alquímica, creativa. Vamos, que lo he sido siempre y lo soy más ahora que no tengo raíces y de noche, cuando leo en el bosque me da por perder la conciencia. Aunque según Bataille, al resistirme, al rebelarme, no tengo porque perder la cabeza… ¡Ah! lo sospechaba: bochín travieso… ¡Devuélveme mi yugular!.


Por eso hoy me he levantado cuestionándomelo todo. Lo primero que me cuestiono es porque las mentes creativas se ponen al servicio de las historias arquetípicas. Porque los guionistas siguen planteando sus guiones basados en el conflicto, porque repetimos esquemas morales absurdos que van a seguir castrando generaciones y generaciones. Por qué, si en un momento de lucidez, todo deja de ser lo que parece… ¿Por qué lo que parece puede constreñir nuestra vida, meterla en un botijo, domesticar el flujo de nuestra libertad espiritual y afectiva? ¿No es acaso esa perpetuación de una realidad castrante, el mayor de los engaños? A los que creáis el futuro con vuestras creaciones, va dirigido esto.


Tachad lo que ya se ha dicho, escribid otro camino.

La desnudez nómada del alma, lo superfluos que somos en la inmensidad del universo, esa es la única verdad. A disfrutar.


TREMENTINA LUX
Thursday, August 06, 2009 

Current mood:AGLUTINANTE

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POST COLECTIVO 2009

 

Para excitar lo hasta ahora inexcitable ANA ELENA PENA te incita a leer "Antichrista" de Amélie Nothomb, tomando un Bloody Mary mientras escuchas a "Los Panchos" en una terraza de verano.

 

Para excitar el inconformismo, el gran ajedrecista alemán A. SANKIEWITZ te incita a leer los libros pendientes desde hace años tomando horchata y gazpacho mientras escuchas el canto de las chicharras en una hamaca.

 

CARLOS CROS te incita a leer "La dificultad de ser normal" de Tomás García Yebra, tomando cañitas y fumando cigarrillos americanos, mientras escuchas el "New morning" de Bob Dylan, en cualquier terracita de la Barceloneta con continuas e inesperadas visitas de chicas con tetas voladoras. Ja!

 

Para excitar la melanina CENTROCAMPISTA te incita a leer un Poema de Oscar Hahn tomando el sol mientras escuchas Stereolab en Teno (Tenerife).

 

Para excitar el sentimiento de estar vivo DEAR X te incita a leer las nubes tomando mucho aire mientras escuchas el viento en un lugar solitario.

 

Para excitar este caluroso verano y poder recordarlo como uno de los mejores de tu vida DYEM101 te incita a leer “Coraline”, “Tres sombras” o cualquier cómic que te ayude a soñar despierto, tomando un buen Mojito casero (vamos no es tan difícil... un poco de menta fresca, azúcar moreno junto a hielo bien picado, mas la combinación de mojito que ya venden muchas marcas, añadiendo un par de trozo de buena lima) mientras escuchas el impresionante "1999” de Love of Lesbian, la recopilación “Indie10”, “The Best of Bob Marley” o la recopilación “Jazz for summer”, en compañía de tu chica/o, en una bonita playa o piscina privada donde disfrutar de tan auténticos placeres de la vida. P.d. Si no se dispone de pareja... pues con lo mejores amigos/as!!!

 

Para excitar tus sentidos EL GRUPO DE GIRALUNAS te incita a leer entre líneas tomando un buen cóctel, el que prefieras, mientras escuchas “El incendio” en compañía de quien te hace enloquecer con sólo una sonrisa.

 

Para excitar la mente y el cuerpo al unísono HARRY UP! te incita a leer “Historia del tiempo” tomando un zumo de naranja bien frío mientras escuchas el pausado ritmo de tu maltrecho corazón en un lugar donde nadie pueda salvarte.

 

HIDROGENESSE te incita a leer este verano los diarios de Andy Warhol tomando el fresco mientras escuchas "En el cementerio peligroso" de Lidia Damunt en buena compañía.

 

Para excitar el lado sano insano de mi cabeza y no seguir los pasos del gran Ian Curtis, J de SINODE, te incita a leer a Bukowski "Poemas de la ultima noche en la tierra", tomando mi dosis de Diazepanes y una copa de vino negro mientras escuchas "Pas assez de toi" de Mano Negra en el comedor de mi casa a la luz de las velas, junto a mis gatos.

 

Para excitarte me convierto en una sombra y recorro, invisible, todo tu cuerpo, para excitarme sólo tienes que saber besar.... Por eso, JORDI MARANGES te incita a leer la voz que surge del otro lado del espejo, tomando un café otoñal un poco anisado mientras escuchas un piano ronqueante que se arrastra como una gato en una habitación atestada de catalejos, mapas antiguos, muebles Luis XVI, tratados de alquimia y bolas de cristal.

 

JORGE de GARAJE JACK te incita a leer este verano, dejándote llevar por la fiebre de Millenium,  la primera parte de los tres libro-burger de la saga, tomando una Mahou, claro, mientras escuchas enloquecido el último disco de Dave Matthews Band, “Big whiskey and the groogrux king”.

 

Para excitar tus neuronas y tu sangre JUANITO de NIÑOS MUTANTES  te incita a leer "Klaus y Lucas" de Agota Kristoff, tomando un Margarita mientras escuchas el último de Wilco en la playa de Tulum (México).

 

Para excitar mi placidez JULIO RUIZ te incita a leer los viejos tebeos de el Capitán Trueno tomando un Bitter, -no puedo beber alcohol ahora, lástima de cerveza y vino- mientras escuchas el último disco de Bird con versión de Smiths incluida en casa, ida y vuelta de festivales.

 

Para excitar las ganas de vivir LA RUBIA SONRIE te incita a leer cualquier mini ensayo de Francesc Torralba, "La paciència", en especial, tomando un café con leche de soja y un croissant mientras escuchas a las gaviotas de buena mañana en La Plaça del Pi (Barcelona).

 

Para excitar vuestra sensibilidad LAIA te incita a leer en tu interior tomando agüita mientras escuchas las canciones de Bedroom (www.myspace.com/bdrm) en los jardines de la U.B. (Universitat de Barcelona).

 

Para excitar un pequeño gran momento  LITTLE DOLLS TAO te incita a leer “K: El arte del amor”, de Hong Ying tomando helado de te verde mientras escuchas la banda sonora de “2046” en un viaje hacia un tiempo desconocido.

 

Para excitar y potenciar vuestros bajones dominicales LORD LEX os recomienda leer "En las cimas de la desesperación" de Cioran, tomando una buena dosis de monóxido de carbono del tubo de escape de vuestro vehículo motor a 4 ruedas escuchando un dueto entre Nick Drake y Beth Gibbons si lo que buscas es suicidarte pero no quieres dejarte marcas en las muñecas… Pero yo no lo haría, la vida puede ser maravillosa, estimadas ciberalmas errantes. OS AMO, FELIZ VERANO!

 

Para excitar-te LYONA te incita a leer música de cañerías, tomando tila con absenta mientras escuchas Nudozurdo en tu balcón y de noche.

 

Para excitar Ganjah, MADREFUNK te incita a leer menos periódicos, de todo, tomando mojitos mientras escuchas Tribalpop EP en concierto, ¡!claro!!

 

Para excitar el verano MAGICOMORA te incita a leer “La Alquimia”, tomando un helado mientras escuchas a Harry Belafonte en Hawai.

 

MANOS DE TOPO te incita a leer "El talento de mr. Ripley" de Patricia Highsmith, tomando 15 Martinis bien fríos mientras escuchas "Todos ellos" del gran Nacho Vegas, tomando el sol en las rocas de Cales Coves en Menorca.

 

Para excitar tu mente veraniega MARTIN PAGE te incita a leer “El libro de las ilusiones” de Paul Auster, tomando café con leche templada con espuma y dos azucarillos mientras escuchas el “Kind of blue” de Miles Davis en una tumbona a la sombrita.

 

MIGUEL "Conspirador" te incita a leer "Aquarius now" de Marilyn Ferguson, tomando un vino clarete fresquito con una tapa de "torta de la serena" mientras escuchas a Vilma y los señores en la Taberna de Conspiradores, ¡por supuesto!.

 

Para excitar sonrisas y carcajadas MISSCAFFEINA te incita a leer  “La vida exagerada de Martín Romaña” de Bryce Echenique, tomando un cortado mientras escuchas Spanish Harlem Orchestra en Donosti.

 

Para excitar vuestras caderas NADADORA te incita a leer cualquier poema de Lois Pereiro, tomando un Martini con vodka mientras escuchas Field Mice en la Playa de A Lanzada (o Grove).

 

Para excitar tu desenfreno creador NÈSTOR MIR te incita a leer “Bajo el volcán” tomando tequila y absenta mientras escuchas el “On the beach” de Neil Young en tu casa del centro de valencia con 40 grados a la sombra en la calle y tu aire acondicionado a potencia máxima.

 

NO-FROSTH te incita a leer cualquier cosa de Mario Benedetti, tomando una cerveza, en copa, bien fresquita, mientras escuchas algo de Leonard Cohen, a ser posible en "tocadiscos", nada de Ipod... en el campo, a media tarde, a la sombra de una higuera, tumbado… y si pegadito a ti está tu pareja, apoyada en tu regazo, notando su respiración adormecida, ¿Qué más quieres? ¡Eso es el cielo!

 

NORTON te incita a no leer, pero a estar muy bien acompañado, tomando una Caipirinha mientras escuchas “Wolfgang Amadeus Phoenix” de los franceses Phoenix en una bonita playa.

 

Para excitar la duda PASABA POR AQUÍ te incita a leer las olas tomando a sorbos su recuerdo mientras escuchas el eco de su risa en el olvido del desván.

ó lo que es (o no) lo mismo:

Para excitar el deseo PASABA POR AQUÍ te incita a leer cien poemas de Ángel González tomando a sorbos agua de limón, fresquita, mientras escuchas a Pete Yorn en cualquier camino robado al Adriático de la isla de San Klement.

 

Para excitar vuestros músculos faciales y estimular vuestras neuronas, PILTRAFA Y SU POWER TRIO te incita a leer "La conjura de los necios", tomando un zumo de tomate helado con pimienta negra mientras escuchas una alegre e intrascendente conversación anexa en la ribera de un río.

 

Para excitar un gesto, una palabra con intención, cuerpos descubriéndose, RAFAEL QUEVEDO te incita a leer todo lo que está bien escrito, tomando un buen vino, mientras escuchas buena música, no importa el género si está bien concebida, en amplia respuesta, en un lugar acogedor.

 

Para excitar el alma RAÚL de CATPEOPLE te incita a leer “After Dark” de Murakami tomando el fresco nocturno mientras escuchas Riceboy Sleeps en cualquier playa menorquina.

 

Para excitar el hedonismo ROBERT SUNDAY de BIGSTONES te incita a leer la autobiografía de Klaus Kinski, tomando un Dry Martini, mientras escuchas “ I never said I was deep “ de Jarvis Cocker en la terraza de un hotel, en el Paseo de Gracia.

 

Para excitar la necesidad canalla de la verdad, ROMÁN te incita a leer en la mirada del impostor tomando medidas de su rostro mientras escuchas su respiración gastada en millones de cajetillas de tabaco.

 

Para excitar el espíritu RUBIA te incita a leer “Autobiografía de un yogui”, tomando un zumo natural de frutas mientras escuchas a Jefferson Airplane en ..la Costa Brava.

 

Para excitar lo indeterminado (lo apeyron) SPYROS te incita a leer a Odiseas Elytis, tomando varias frías cervezas Mythos mientras escuchas a Eleftheria Arvanitaki en una isla griega no turística.

 

Para excitar el alma THE ROBER te incita a leer los mapas de Alpina tomando aire puro mientras escuchas el sonido de la nieve azotada por el viento en las crestas de Bosses, subiendo a Montblanc.

 

Para excitar nuestro lado mas oscuro TORU te incita a leer de nuevo el horario de salidas de los autobuses, tomando agua para no desidratarse con "la caló" mientras escuchas como se aleja el bus que has perdido en la puñetera parada mas alejada de todos los sitios y en la solana!.

 

A TWELVE DOLLS lo que más nos excita es el porno, y en concreto la actriz Sasha Grey, a la cuál hemos dedicado un tema que saldrá en nuestro próximo álbum. Por eso, te incitamos a leer “La conjura de los necios”, tomando cerveza mientras escuchas a Sebastien Tellier en cualquier sitio donde haga sombra y corra el aire.

 

Para excitar tu sabiduría VAGO te incita a leer las señales de tráfico, tomando agua o similar mientras escuchas la demo #3 de vago en el coche camino a ninguna parte.

 

Para excitar a Mr. Naïf,  XAVI te incita a leer los cómics de Schuiten-Peeters “Las ciudades oscuras” tomando café frapé mientras escuchas el último disco de Lasha de Sela en algún lugar fresco.

 

Para excitar <3 ZINEDINES te incitan a leer a,b,c,d,e... Tomando ¡snif, snif...! ¡glglgl...! Mientras escuchas do,re,mi,fa,sol... En w.c.

 

Para excitar nuestra amistad my-spacial TREMENTINA LUX os incita a leer este Post, tomándoles mucho cariño a las personas que lo han escrito, mientras escucháis el latido de sus letras y se os pone el corazón, o la risa o la curiosidad, en la garganta.



Besos y abrazos, !es un placer conoceros!

Thursday, August 06, 2009 

Current mood:AGLUTINANTE

¿Somos lo que sugerimos o nos convertimos en aquello que nos resulta sugerente?


Mis queridos, ¡queridísimos amigos!

Estoy un poco dark, aviso, así que para darle valor a lo que somos voy a incitaros a leer de golpe todas las notas que vuestros seres queridos os dejaron un día en la nevera, en la mesita de noche, en el móvil, tomando medida de lo efímeros que somos, mientras escucháis voces marcadas por la ausencia, en un limbo de abrazos imposibles. “Te dejo la comida en la nevera, besos mua, mua” “ No me despiertes pronto, anoche llegué tardísimo… te quiero!!...........................


Ayer encontré una de esas notas en el culo de un conejo de peluche. Era verano. Un verano con amores de verano y desvanes olvidados. Yo cumplía 15 años el día en que me lo regaló, él tenía ya los 18. Rasuró el pelillo y en la tela rosa de la ingle, como un secreto entre ambos, oculto a los ojos de los demás escribió: “De alguien que te quiere mucho y que jamás te olvidará”. Creo que es ahora, al contarlo aquí, cuando comprendo toda la intencionalidad de su mensaje...


Hay otras dedicatorias que son apasionantes. Las que inauguran los libros que otras personas te regalan pensando en que a ti, te gustarán. Siempre es un enigma, ¿no? que alguien proyecte sobre un objeto tus propios, mutables y esquivos gustos… y que acierte.


Siendo muy niña mi padre me regaló “El cielo protector” de Paul Bowles. Lo abrí, le di las gracias y lo cerré dos días después sin entender nada. Hasta este año no he podido leerlo, ni comprender las extrañas relaciones de sus protagonistas. Bruno Schulz es otro de los autores que un buen amigo pensó que me gustaría, porque usa los adjetivos en masa. “El retrato de Dorian Gray” de Oscard Wilde  y “La danza secreta del Alba” de Jordi Cabo son títulos que he leído con mucho cariño porque quienes me los regalaron, por una u otra razón, han añadido páginas a mi vida. Ahora tengo entre manos “Hombres Salmonela en el Planeta Porno” de Yasutaka Tsutsui, un conjunto de cuentos que alguien muy cercanito pensó que me gustaría, ¿no es inquietante…? Confieso que el primero, el del Bonsái y los sueños eróticos, me ha divertido mucho.


Y yo, ¿qué regalo? Un poco lo que soy, claro, un poco lo que creo que es el otro, en ese momento preciso o lo que necesita. A un ex que me abandonó en medio de un odioso verano le envié por correo “El arte de amar” de Erich Fromm, cosa que le irritó lo suficiente como para contestarme –Él no necesitaba que nadie le enseñara a amar.- yo pensaba, más bien, todo lo contrario… y es que los libros y las canciones dicen en voz alta lo que nosotros callamos.


En alguna ocasión muy especial he regalado “El diario de Adán y Eva” de Mark Twain, una joyita naif y deliciosa. Hace unas semanas le robé a una buena amiga una edición bellísima de “Madame Bovary” texto fulminante que no recomendaría a nadie que no tenga la sonrisa bien cogida a las mejillas. Tarantino se queda en mojigato al lado de Flaubert.


Aunque a lo que me estoy mal acostumbrando es a leer inéditos. Por amistad o por trabajo. Es bárbaro, vicioso, adictivo, ¡!!excitante!! Aunque bien pensado, lo que de verdad me gustaría es leer las cartas que Emma Bovary guardaba en su secreter, las que enamoraron a León y acabaron con la vida de Carlos, leerla a ella, no la historia que de ella nos han contado… o los diarios de Adèle Hugo… incluso, más que leerlos, me gustaría escribirlos, de hecho creo, que los escribo.


Un regalo para los oídos es el órgano de mar el el puerto de Zadar, “Algo nos pasará”, el recién descubierto Bill Callahan o la locución por las mañanas de los comunicados oficiales en RNE, esa mujer lee las desapariciones como si fueran poemas, ¿quién es? Es fantástica… En cuanto a música, recuerdo regalos entrañables, “Great balls of fire” y el White Album de los Beatles, por ejemplo... Es difícil, ¿verdad? regalar Arte.


Pues eso es lo que habéis hecho vosotr@. Un regalo. Con vuestras maravillosas sugerencias podemos sobrevivir al verano, al otoño y al invierno siendo lo que más nos gusta de nosotros y de los demás.


Muchas gracias por ser tan generosos, imaginativos y por confiar en este proyecto tan altruista como lúdico y picaruelo… tanto incitar y excitar os ha liado mucho;-)))) ¿verdad? Bueno, ahora lo comprobaréis, ¡ha valido la pena!


He ordenado por riguroso orden alfabético vuestras frases. Los perezosos que no habéis podido participar estáis invitados a hacerlo en los Coments: ¡Son vuestros desde ya!


¡Gracias, gracias, gracias, un placer conoceros y reconoceros!l

Lo lanzo en unos minutos.

¡Sed Felices y disfrutad!


TREMENTINA LUX

Recorriendo este agosto todito Portugal



Tuesday, July 28, 2009 

Current mood:AGLUTINANTE
Encargado/a
TREMENTINA LUX

Cuándo:
viernes, 31 de julio de 2009

Dónde: en todas partes

Descripción:
El 31 de julio es el último día para enviar las sugerencias veraniegas para el POST COLECTIVO. Basta con rellenar a vuestro gusto esta frase y enviarla por mail a TREMENTINA LUX:

Para excitar...
X (tu nick)
te incita a leer…
tomando..
mientras escuchas…
en…

La primera semana de agosto todo el conjunto se publicará aquí, en http://blogs.myspace.com/trementinalux

Gracias y un besazo
TREMENTINA LUX

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