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David Garcia



Last Updated: 10/7/2009

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Friday, April 25, 2008 

Current mood:  animated
Category: Music

Some info on the tracks and recording of the CD:

The Blind Lemons – Southside Gumbo (Gaztelupeko Hotsak GH134, 2008)
 
 1.- Whirlaway (Toussaint)
 2.- Brand New Lovin' (García)
 3.- I Wish You Would (Arnold)
 4.- Water On The Flower (Martínez)
 5.- Love Don't Love Nobody (Brown)
 6.- Black Night (Trad.)
 7.- See Me In The Evening (Taylor)
 8.- Mama Tell The Truth (Martínez)
 9.- Blue, Blue, Blue (Kerwin)
10.- Let Me Pump Some Gas (In Your Tank) (García)
11.- Blue Monday (Bartholomew, Domino)
12.- New Orleans Piano Madman (Martínez)
13.- I Wanna Make Love To You (Fulson)
14.- Big Chief (King, Quezergue)
 
 
David García: harmonica, vocals (2,3,4,6,8,10,11,13)
Goyo "Web": guitar, vocals (7,14)
M.A. Martínez "Johannes": piano, organ
Kino Domens: drums

Paul Larnaudie: bass (1-7,10,11,13)
Jose Manuel Seoane: bass (8,9,12,14)
 
Big Mama Esther: vocals (5,9)
 
Produced by The Blind Lemons
Recorded at Ritmo & Compás Studios on April 28-29 and May 28-29 2007
Engineered by Tito Saavedra, mixed and mastered by Tito Saavedra and The Blind Lemons
 
Artwork by Fernando Jiménez
Cover photos by Esther H. Cabello, inlay photos by Esther H. Cabello, Mabel González, Agustín Rodríguez and Goyo Fernández.

 
Wednesday, January 17, 2007 


[Note: If you don't speak Spanish, but do speak English please scroll down until you understand what you see again…;)]

Buenas de nuevo. Hoy toca comparar amplis. Sentaos y relajaos, que hay para rato. Y eso que sólo son dos, jiejie...

Bueno, pues el caso es que hace poco me compré un Marble Max, porque necesitaba algo pequeñito, pero fiable en cuanto a construcción y sonido. Estuve dándole vueltas a varias opciones y tras probar uno de un amigo me decidí por éste. Entre las opciones a tener en cuenta estaba también el HarpGear2, de similares características y precio. Bien, pues resulta que después de comprar yo el Max, un amigo de un amigo se compró un HG2, y el otro día nos juntamos todos en mi casa para probar uno y otro y ver qué diferencias había. Además, claro, de compararlos con un Oahu y mis dos Princeton. Francamente, yo esperaba que no se diferenciaran demasiado en cuanto a sonido, pero el hecho es que no tienen nada que ver el uno con el otro. Desafortunadamente no pude grabar las sesiones, y sólo ahora he podido grabar algo tocando con mi Max. Los detalles técnicos de la grabación, que podéis escuchar en mi página principal están más abajo.

Todos concluimos que el mejor sonido de entre todos (Oahu, Max, HarpGear II, '75 Princeton Reverb y '62 Princeton) era, con diferencia, el del Princeton Reverb. Muy seguramente debido a la mejora que le hice cambiándole el altavoz de 10" original por un Weber 12A150 de 12". Pero en cualquier caso, en lo que me quiero centrar es en detallar las características, parecidos y diferencias entre el Max y el HG2, para que quien esté interesado en algo de este estilo sepa a qué atenerse. Empezamos.

Marble Max.

El Max es un ampli fabricado en Holanda por F&S Tube Technologies. Es el más pequeño de una serie de amplis diseñados en principio para armónica por el jefe de la compañía, A.J., en colaboración con el armonicista holandés Ben Bouman. Son 7 o 10W, dependiendo de la válvula de potencia que se le ponga, saliendo por un 8" cerámico de 25W a 4Ohm, fabricado por Jensen específicamente para Marble bajo sus especificaciones. El ampli tiene una salida de línea para sacarlo por la PA sin necesidad de microfonarlo. Viene de serie con una 6V6 como válvula de potencia, pero se puede cambiar por otra 6V6 y por cualquier 6L6/5881 sin necesidad de reajustes. También la rectificadora puede cambiarse sin ajustar nada. Lleva de serie una 5V4GT, pero admite 5Y3 (que es la que yo tengo ahora y el salto cualitativo es importante) y GZ34, pero esta última sólo cuando va con 6L6. El ampli se anuncia con una 12AX7 de previo, pero últimamente les montan otro tipo de válvula, la 6SL7GT, que se puede cambiar por una 6SN7GT para reducirle ganancia. Eso sí, A.J. es un tío muy accesible y ofrece la opción de colocarle una válvula noval de tipo 12A-- en lugar de las octales que montan ahora. Los transformadores son fabricados por ellos mismos, lo cual me parece una ventaja, puesto que nadie mejor que ellos sabrán las especificaciones concretas exigibles a los transformadores. La información sobre el Max y los demás amplificadores para armónica la podéis encontrar en la web de Marble, http://www.marble-amps.com o en la de HarpOnline, http://www.harponline.de. Para las fotos, mejor la de HarpOnline, puesto que la web de Marble está sin actualizar y las fotos son de la versión anterior del Max. En cuanto a detalles económicos y de envío, el ampli cuesta 695 euros más 25 de gastos de envío (a España), y llega perfectamente por mensajería privada a tu puerta. El pago se realiza por transferencia bancaria a su cuenta. Desde que realicé el pedido hasta que me llegó el ampli transcurrieron aproximadamente tres semanas, y el ampli se construyó bajo pedido.

Harpgear 2

El Harpgear 2 es un ampli fabricado en USA por Bryan Purdy (http://www.harpgear.com). Es muy parecido al Marble Max en cuanto a prestaciones, ya que produce unos 5-7 watios a través de un altavoz de AlNiCo de 8" y 25W a 4Ohm fabricado por Weber. También tiene una salida de línea y su configuración de válvulas es 5Y3GT, 6V6GT, 12AY7. Por lo que me comentan, Bryan Purdy también es un tio muy accesible y la comunicación es excelente, así que cualquier duda respecto al ampli, envío y demás se le puede consultar sin problemas. En la construcción se usan componentes de la mejor calidad, y el acabado es impecable, al igual que en el Marble. Tened en cuenta que para Europa los transformadores de entrada son distintos que para EEUU debido al voltaje, así que aunque suele tener un stock de amplis para la venta, los que se piden desde aquí son fabricados en el momento. El resultado es que desde que se hace el pedido hasta que llega a la puerta pasa un período de alrededor de un mes. El pago se puede realizar desde Europa vía Western Union, y al final, con el cambio actual del dólar, los gastos de envío y los impuestos de aduana, viene a salir por casi exactamente el mismo precio que el Max (722 frente a 720 euros). Para más información, echadle un vistazo a la web de Bryan.

Pero vamos a lo interesante, los parecidos y diferencias entre uno y otro.

Construcción, aspecto y peso.

Ambos amplis tienen un acabado excelente, como ya dije. Tweed lacado y look a lo Fender Champ narrow panel de finales de los 50. Buena madera, buenos componentes, asas de cuero…Ahora bien, hay dos diferencias que saltan a la vista según se ponen uno al lado del otro: el tweed es bastante distinto, siendo el del HG2 más pálido, y el tamaño, siendo pequeño en ambos casos, también es bastante distinto: el HG2 es notablemente más grande. Siempre, claro, dentro de los márgenes habituales de este tipo de amplis. Pero la diferencia es apreciable. El Marble es casi casi como un Champ original en cuanto a medidas (un pelín más bajo), y el HG2 mide 36,5 cm. de largo, por 19,5 de ancho y 33,5 de alto Sorprendentemente, esa diferencia no se traduce en el peso, puesto que el HG2 es bastante más ligero que el Max. No sé si es por la madera, el chasis o el altavoz, pero el hecho es que pesa bastante menos. Y el Max ya pesa poco (como mi maletín de armónicas, más o menos), así que haceos una idea. En las fotos de la web del HG se ven asas como las que tiene el Max, pero el que probé tenía un asa de cuero como la de los amplis grandes (como la que se ve en la foto del HG Double Trouble, por ejemplo). Ambos tienen los mismos controles: interruptor, bombilla, tono, volumen y entrada, con la diferencia de que el HG2 tiene dos entradas para impedancias distintas. Los potenciómetros van del 1 al 12 en el Max, mientras que en el HG2 van del 1 a 10.

Sonido.

Lo primero que hay que decir es que ambos tienen un volumen que para nada se esperaría uno de un ampli de estas características. Mucho volumen para lo pequeños que son. No cubre para hacer un concierto con banda completa sin ponerles un micro delante o enchufarlos a la PA con la salida de línea, pero sí cubre para oirse de sobra uno mismo mientras se toca con la banda. En ambos casos, el ampli suena de forma óptima con el potenciómetro de volumen a mitad de recorrido. Cuanto más se suba, mayor saturación, y para mi gusto, demasiada a partir de ciertos niveles. Hasta aquí los parecidos, porque por lo demás, el sonido de los dos amplis no tiene NADA que ver. No se puede decir sinceramente que uno suene mucho mejor que el otro. Ambos suenan MUY bien, pero también suenan MUY distinto. Es como comparar el Bassman con el Princeton Reverb con 1x12". Siguiendo con la comparación, el Max iría en la línea del Bassman y el HG2 en la del PR con el 12". El Max tiene un sonido más crujiente, pero más, cómo diría, fino y más concentrado. El HG2, en cambio, tiene un sonido más abierto, con más fondo. Especulando sobre el motivo, aparte del circuito, está claro que el altavoz y posiblemente la caja tendrían algo que ver. Al fin y al cabo estamos comparando AlNiCo con cerámico y dos cajas de tamaños distintos. El cable del altavoz del Max es del tamaño justo para enchufarlo en su propio chasis, pero la clavija no llega como para enchufarlo en otro ampli, así que lo que hicimos fue enchufar el altavoz (en su caja) del HG2 en la salida de altavoz del Max, aprovechando que ambos altavoces van a 4Ohm. Y lo cierto es que a los tres freaks que estábamos probando aquello, la combinación nos pareció que mejoraba a los dos amplis por separado en cuanto a tono. Personalmente, me voy a comprar un altavoz como el del HG2 para ponérselo a mi Max ($35 en la web de Weber), pero nótese que esto es puro frikismo. Insisto en que cualquiera de los dos amplis tiene un sonido muy bueno. No probé el HG2 por línea, pero sí he tocado con el Max en garitos sacándolo por la PA y el sonido también es muy bueno. Claro que depende de la calidad de la PA, evidentemente. Eso sí, la ecualización de la salida es bastante chillona, así que conviene decirle al técnico que recorte agudos (mucho) y suba graves (mucho).

Conclusiones

Como ya he dicho, ambos amplis son muy buenos amplis, y no puedo decir que realmente prefiera uno antes que el otro. Eso sí, no son baratos (aunque el precio que piden por ellos es justo, dado que son aparatos nuevos fabricados a mano con componentes de calidad), así que si lo que se busca es un ampli más para tener, personalmente me iría al mercado vintage. En internet se pueden conseguir MUY buenos amplis de los 50 de marcas distintas a Fender (Valco, Supro, Harmony, Silvertone, Premier, Oahu, etc...), pequeñitos como éstos y a no más de 300-400 euros. ¿Por qué un Marble Max o un HG2?. Yo los veo a ambos como amplis para tocar, es decir, amplis para darles un uso continuado, tener un buen sonido, una electrónica fiable, y no tener que romperse la espalda cada vez que se sale a tocar. Son amplis versátiles, a los que se les pueden cambiar válvulas sin complicarse, con una buena salida de línea para hacernos la vida más fácil, pequeños y ligeros. Yo buscaba algo de esas características, para poder ir a tocar en metro o subirlo en la cabina de un avión sin problemas, y seguir teniendo un buen sonido y un buen volumen gracias a la salida. En ese sentido a mí me viene muy bien que el Max sea más pequeño y que se le pueda poner tanto 6V6 como 6L6, pero el HG2 es una compra igualmente buena. Es más, si me apuráis, en cuanto a sonido y gustándome ambos, casi prefiero un poco más el tono del HG2 sin tocarles nada (aunque ya he dicho que lo que más me gustó es la combinación de ambos). Pero volvemos a lo de antes: ¿es mejor el Bassman o el Princeton Reverb?. Ninguno de los dos es mejor que el otro. Pero yo tengo los dos, me gustan los dos, y ahora mismo prefiero cómo suena el Princeton Reverb con el 12". Va por temporadas...En cualquier caso, para mis intereses, me resulta un poco más versátil el Max. Total, que casi podéis echarlo a cara o cruz, porque no os equivocaréis con ninguno de los dos. Eso si estáis en Europa, claro, porque aquí salen los dos al mismo precio. A los americanos os saldrá probablemente más caro el Max, por el cambio dólar-euro.

Prueba

En la página principal (www.myspace.com/davidgarciabluesharp, por si habéis llegado directamente a través del link del blog) tenéis una grabación de cómo suena el Marble Max. Ojo, que suena mejor al natural que lo que vais a oir ahí. La grabación está hecha con un micrófono estéreo pequeñito colocado en el suelo como a metro y medio del ampli, enchufado a un minidisc. Posteriormente la grabación se pasó al ordenador capturándola desde el minidisc a través de la entrada de línea del ordenador con el Cool Edit Pro. No hay ningún retoque ni ecualización adicional, salvo una normalización del nivel de sonido a 0dB. Básicamente lo que se oye es lo que hay. Recogido, eso sí, con un micro enano que no capta ni la mitad (especialmente en la parte grave del registro) de lo que captaría un buen micro de estudio. La grabación no está preparada, en el sentido de que simplemente me puse a tocar tirando del Blues with a feeling de Little Walter, así que por favor, centraos en cómo suena lo que suena más que en lo que suena en sí mismo. No soy ningún pro, así que hay bastantes cagadas. También me he extendido más de la cuenta, pero bueno, quería que se oyeran una serie de cosas que yo siempre chequeo cuando pongo a prueba un ampli o un micro (efectos de mano, agujeros individuales frente a agujeros adyacentes, acordes, octavas, distintas intensidades de soplado, respuestas de graves, etc...). El micro es un Astatic W90 (como el JT30) con cápsula de cristal, de los años 40-50. Está tocado con una armónica en La (A), y SÍ, está desafinada...Lo siento, y más considerando que se supone que me arreglo mis armónicas, pero soy terriblemente vago, y no tenía otra cosa a mano, la verdad...;P

En fin, dicho lo dicho, espero que la longitud de este texto, comparable a la de la prueba, haya entrado dentro de lo humanamente soportable, y que haya contribuido una vez más a aumentar la confusión reinante, por más que el objetivo inicial haya sido el contrario...;) Nos leemos en la próxima.

Saludos,

David

English time!

Hi again. It's turn for amp comparison today. Sit down and relax, because it's going to take a little while. And it's only two of them!…;)

Well, the thing is that I recently bought a Marble Max amp, because I needed something small, but dependable, both in construction and sound. I did consider several options before going for the Max, but after I tried one that a friend of mine had bought before, I finally made up my mind. Among the options I was handling there was the Harpgear2, quite similar to the Max in features and price. As it turned out, right after I got my Max, a friend of a friend got himself a HG2. Inevitably we ended up getting all together for a harp amp testing orgy at my place. We got together to compare both amps, to themselves and to other three, an Oahu from my friend and my two Princetons. I really didn't expect these two small amps to be too different in terms of sound, but the fact is that they actually don't sound similar at all. Unfortunately I couldn't tape the session, and it's only now that I've been able to record myself playing through my Max. Technical details of the recording are given at the end, and you can listen to it on my main page here in MySpace.

Eventually, we all agreed that the best sounding amp by far out of the six we tested (Oahu, Max, HarpGear2, '75 Princeton Reverb and '62 Princeton) was the Princeton Reverb. Most likely this was due to the improvement I made on it by swapping its original 10" Fender ceramic speaker for a 12" Weber 12A150 AlNiCo. But anyway, I'd like to focus on the features, similarities and differences between the Max and the HG2, so that anyone looking for something of that kind can have some comparative reference. Let's get started, then.

Marble Max

The Max is made in Holland by F&S Tube Technologies. It's the smallest of a series of amps designed for harp by the owner of the company, A.J., in collaboration with Dutch harp player Ben Bouman. It delivers 7 or 10W, depending on the power tube it carries, through a ceramic 8", 25W-4Ohm speaker, made by Jensen exclusively for Marble under their own specs. The amp has a line-out connection, so you can hook it straight into the PA without having to mic it. It comes stock equipped with a 6V6GC power tube, but you can swap it for any other 6V6, and most appealingly, for any 6L6/5881 type tube without caring for rebiasing or any other adjustment. It also comes with a 5V4GT rectifier, but it admits 5Y3 (which I personally recommend after putting one in mine, as the sound quality jump is considerable) and GZ34 type tubes (the latter only with 6L6). Again, any change in the rectifier can be done without further adjustment. The amp is advertised to come with a 12AX7, but lately they're mounting a different kind of tube, a 6SL7GT, which can be swapped for a 6SN7GT for lower gain. According to AJ, who by the way is a most friendly guy to deal with, the amp sounds nicer with this type of tubes, but he offers the choice to mount a noval type of preamp tube (12A--) instead of this one if requested. They make their own transformers themselves, which I think is an advantage, as they can build them exactly to match their specs. Info on the Max and the rest of the line of harp amps can be found either on their website http://www.marble-amps.com or at HarpOnline, http://www.harponline.de. Go to the HarpOnline for pictures, as Marble's site isn't as updated as should be desirable, and pictures there show the earlier Max version. Regarding economic and shipping details, the amp is 695 euros, plus 25 more for the shipping (to Spain) by courier to your door. It was around three weeks since I ordered the amp until it arrived to my door, and the amp was built upon my request, as they didn't have any stock at the moment.

Harpgear2

The Harpgear2 amp is made in the USA by Bryan Purdy (http://www.harpgear.com). It's very similar to the Max in terms of features, as it delivers 5-7 watts through an 8" 25W-4Ohm AlNiCo speaker made by Weber. It also has a line-out, and the tube configuration is 5Y3GT, 6V6GT, 12AY7. According to what my friend said, Bryan Purdy is also a very friendly, accesible guy, and the comunication is excellent, so any doubt about the amp, its shipping or any other thing will be answered promptly and well. Best quality components are used to build the HG2, and as it happens with the Max, the finishing is impeccable. Those from Europe, bear in mind that the input transformers are different from those for the States, so although he has a permanent amp stock for sale, amps ordered from Europe are build upon request to fit them with the proper transformer. As a result, the time from the order placement until the amp arrival spans some four weeks. Payment can be made from Europe through Western Union, and with the current dollar change, shipping and custom taxes, the final price in euros is practically the same than that of the Max (722 vs. 720). For further information, take a look at the Harpgear website.

But let's get down to the interesting stuff: similarities and differences between both amps.

Construction, look and weight

Like I said, both amps have an excellent finishing. Solid construction, laquered tweed, looks like a 50s narrow panel Fender Champ. Good wood, good components, leather handles…It's all great. Now, there are two differences showing up as soon as you put them together: the tweed is quite different, being the HG2's paler, and the size is also notably different. Being both small amps, the HG2 is visibly larger. Always within the reasonable limits of this kind of amps, of course, but the difference is noticeable. The Marble is quite like an original Champ (slightly lower), and the HG2 is 36,5x19,5x33,5 cm. Surprisingly, this difference doesn't show in the weight. The HG2 is quite lighter than the Max. I don't know if it's the wood, the chassis or the speaker, but the fact is that it's really quite lighter. And the Max is already light enough (more or less it's as heavy as my harp case), so go figure. In the HG2 pictures on its website you can see the standard small amp Champ-like leather handle (the same the Max mounts), but the one I tried came with the bigger leather handle, like that in the HG double trouble picture, for example. Both amps have the same controls: switch, lamp, tone, volume and input, except that the HG2 has two inputs for different impedances. Also, the pots go from 1 to 12 in the Max and from 1 to 10 in the HG2.

Sound

The first thing to say here is that both amps have a volume you wouldn't expect at all from an amp of their kind. Lots of volume for the size, indeed. Now, it isn't enough for a full electric, full volume band gig without help from the PA, but it is certainly enough for other configurations or for monitoring oneself. In both cases the amp sounds optimally with the volume pot at around half its range. The upper you turn it, the more drive you get. For my taste, too much after the pot reaches certain levels. Regarding tone, they both sound really warm. Now, this is all the similar they are. For the rest, the sound of each amp has NOTHING to do with the other. They couldn't be more different, but you can't sincerely say that one sounds much better than the other. Both amps sound VERY well, just great, but VERY differently too. It's like comparing a Bassman and the 1x12" upgraded Princeton Reverb…nothing to do. Keeping the comparison, the Max would sound in a Bassman fashion, and the HG in a 12" PR, if that makes any sense. The Max has a great break-up and a crounchier, but more, how would I put this, compressed, maybe even like thin, sound. The HG2, on the other hand, has a more open, lower bottomed, sound, but a bit less of punch. Wondering about the reason, besides the circuit, it's obvious that the speaker and possibly the cabinet have a lot to do with it. After all, we're comparing Alnico with ceramic and two different sized cabinets. Now, the speaker cable in the Max is just long enough to plug it into its own chassis, but the plug doesn't reach as far as to plug it into other amp. The idea was to test the HG2 on the Max speaker and viceversa, as both speakers have a 4Ohm load. So what we finally did was to test only the Max playing on the HG2 cab and speaker. And the truth is that for the three harp freaks that were in that room and an extra non harp guest, this combination outperformed in terms of tone either amp on its own. Personally, I'm buying myself a Weber Signature 8" speaker (the one in the HG2) for my Max. It's only $35, and even if the effect is not exactly the same (cabinet size factor), I'm sure there will be a nice improvement. BUT please note that this is quite an exercise of freakism, because, I insist, ANY of both amps has a terrific sound on its own. Now, I didn't try the HGs's line out, but I've played clubs with the Max using the line out to hook it to a PA, and the sound is good as well –though of course it also depends on the quality of the PA itself. Mind you, the eq coming out of the line out is quite trebly, so you'll have to tell the PA guy to cut off the treble (a lot) and rise the bass (a lot). And voilà, there you have it.

Conclusions

Like I said, both amps are great amps, and I can't really say I prefer one over the other. Now, they aren't precisely cheap (although their price IS fair, considering they're brand new and hand-built with high quality components), so if what you're looking for is yet another amp and you have enough with what you have for gigging or practising, then I'd personally go for the vintage market. You can get in the net VERY good amps from the 50s, of brands other than Fender (Valco, Supro, Harmony, Silvertone, Premier, Oahu, etc...), small as these two and for no more than 300-400 euros (it's even better for you guys in the States, since the shipping isn't so expensive and you don't have to pay import taxes). So why a Marble Max or a Harpgear2? Well, the way I see it, they're both great gigging amps, i.e., amps to be had on the road, get a lot of use out of them, but with a great sound, trustworthy electronics, and, most importantly, not breaking your back each time you go out to play. They're very versatile amps, which can have their tubes swapped without complications, with a good line-out to make our lives easier, small and light. I was looking for something like this, that I could carry in the subway to a local gig or get in the cabin in a plane if necessary, without sacrificing sound AND volume (thanks to the built-in line-out). The facts that the Max is smaller and that you can use either 6V6 or 6L6 on it make it easier for me in practical terms (plus, it's in Europe, which means cheaper phone calls and easier payment), but the HG2 is an equally good acqusition. Furthermore, if you pushed me, I'd say that speaking about sound, and liking both as I do like them, I'd slightly prefer the out of the box tone of the HG2 –though like I said, the combination of both amps is what I liked the most. It's like I said before: is the Bassman better than the Princeton Reverb, or viceversa? Neither of them is "better" than the other. But I have them both, I love them both, and presently, I prefer the sound of the 12" Princeton Reverb. But anyway, for my personal interest, the Max is slightly more versatile now…So basically, you can make up your mind by tossing a coin and choosing heads or tails, because you won't go wrong on any of these two amps. That'll be if you're in Europe, of course, because at the end you get to pay the same for any of them. In the States or in any other country masuring up to the US dollar, the Max would probably be more expensive.

Sound test

In my main page (www.myspace.com/davidgarciabluesharp, in case you arrived here through the blog link) you have a downloadable recording of the Marble Max. Mind you, it sounds better live than what you'll hear there. The recording was made with a small stereo mic placed on the floor at around 4 or 5 ft (not too sure about the m/ft conversions, and too lazy to look it up now) away from the amp, and the mic was plugged into a MiniDisc recorder. Afterwards, the recording was captured with the computer using Cool Edit Pro and the analog line-in input of the sound card. There's no further processing, except a normalization of the sound level to 0dB. So basically what you hear is what you get. Well, picked-up with a tiny mic that won't get half of what a good studio mic would get, specially in the low side. But you get the picture. Now, it's not a rehearsed recording or something, I just started fooling around on Little Walter's Blues with a feeling. So, please, focus on the sound itself rather than on what is sounding. I'm not a pro player, so I screw up more often than I'd like to…Also, the recording is probably too long, but I wanted it to register some things I usually listen to when testing an amp or a mic (hand effects, single vs adjacent holes, chords, octaves, different blowing intensities, bass response, etc…). The mic is an Astatic W90 (basically, like the JT30) with a crystal element from the 40s-50s. It's played on an A harp, and YES, it's out of tune…I'm really sorry about that, specially considering that I'm supposed to fix my harps, but I'm terribly lazy, you know, and I didn't really have anything else on hand at that moment….

So that is all. And well, having said all that, I hope that the length of this text, comparable to that of the recording, is still within humanly bearable limits, and that, once again, I have contributed to the already existing confusion…;) The initial objective was rather the opposite one. Seriously. Anyway, I'll see you around in my next entry.

Regards,

David

Friday, April 07, 2006 

Category: Music

Buenas de nuevo. A la vista de la poca información que hay por la red en español sobre micrófonos para armónicas, me he decidido a contar algo de lo que llevo aprendido a lo largo de todo el tiempo que me he pasado buceando por la red y dejándome mis ahorros en cacharros de todo tipo. ¿Que exagero?. Bueno, ésta es la pinta actual del armario de mi casa (sí, soy así de freak):

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Lo cierto es que en inglés hay muchísima información por ahí, y nada de lo que yo pueda contar aquí va a superar en cantidad o calidad a todo el torrente de datos que hay en este idioma disponibles para cualquiera que tenga un cierto interés. Pero como casi siempre que me da por sentarme a darle a la tecla y desvariar un rato por escrito, mi intención es que todos aquellos que estéis introduciéndoos en la cosa de la armónica y en su amplificación tengáis una referencia sencilla en español de lo que se cuece (o, mejor dicho, de lo que se ha cocido, porque a día de hoy poco se cuece ya en términos de cosas nuevas o buenas). De todas formas, ante todo conviene que los que sepáis algo de inglés os deis una vuelta por estos sitios:

http://www.harmonicamasterclass.com/vintage_collection.htm, o la más envidiable colección de micros que podáis imaginar. No es que si no está ahí no exista, pero casi. La página de micros por antonomasia.
http://www.jt30.com. Página temática sobre los JT30
http://www.greenbulletmics.com. Página temática sobre los Green Bullets.
http://www.bluesharp.org/cgi-bin/newsampseffectsviewnews.cgi?category=5&id=1050130011. Artículo muy majo sobre los distintos modelos de Green Bullets, escrito por el mismo de la página anterior.
http://www.bluesharp.org/cgi-bin/newsampseffectsviewnews.cgi?category=5&id=1050033712. Artículo algo menos majo, pero ilustrativo, sobre los JT30s.
http://www.planetharmonica.com/ph2/VE/TMI-micUK.htm. Cómo construirse un micro con una botella de plástico.
http://www.harmonicaspain.com/estudios/nach/micros_caseros.htm. Versión hispana, corregida y aumentada, de lo anterior. Un lujo ibérico. Obviamente para ésta no hace falta saber inglés.

Bien. Ahora, empecemos. A poco que os hayan contado, estaréis al tanto de que hay fundamentalmente dos tipos de micros "de armónica" a la venta hoy en día en las tiendas: el Hohner Blues Blaster y el Shure Green Bullet (520DX). Aquí están las fotos de promoción:

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Lo del entrecomillado anterior es por lo siguiente: alguna otra vez lo repetiré, pero si uno no suena bien sin micro no va a sonar bien con micro. Que quede claro. Y si uno suena del carajo sin micro, va a sonar del carajo con cualquier micro. Eso que quede también claro. El micrófono, como el amplificador, es un complemento. Si son buenos, potencian el sonido, lo moldean al gusto de cada cual. Por eso cada uno tiene sus preferencias. Así pues, no es difícil encontrar a armonicistas tocando con un micro de voz normal y corriente (Shure SM58, por ejemplo) por el equipo de voces o PA, y sonar estupendamente. Dicho esto, estos dos micros, el Blues Blaster y el Green Bullet 520DX son los que hoy en día están disponibles al alcance de cualquiera en su tienda de instrumentos favorita, pensados específicamente para armonicistas.

Un poco de historia

¿Que por qué están pensados para armonicistas?. Para eso hay que remontarse unas cuantas décadas atrás, al Chicago de los años 40-50. Por aquel entonces los armonicistas de blues tocaban acompañando a bandas que cada vez estaban más electrificadas. El estilo semiacústico de John Lee Williamson o de Rice Miller en los años 30-40, tocando frente al mismo micrófono que usaban para cantar pronto se vería superado por una necesidad de ser oído al mismo nivel que el resto de miembros de la banda.

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Gente como Little Walter, Snooky Pryor, Junior Wells, Walter Horton, James Cotton o George Smith empezaron a echar mano de unos micrófonos que resultaban muy cómodos para sujetarlos con las manos a la vez que se tocaba la armónica.

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Eran micros que se usaban para transmisión de voz a través de sistemas de comunicaciones públicos (radiotaxis, iglesias, comisarías, colegios, cuarteles...). Por entonces los equipos de voces que se utilizaban en los conciertos funcionaban a alta impedancia, al igual que los amplificadores de guitarra, con lo que los armonicistas se enchufaban indistintamente a unos o a otros. Aquí se puede ver a Little Walter invitado por la banda de Muddy en el 59, cuando James Cotton era el armonicista de Muddy en los conciertos y empezaba a grabar con él más frecuentemente que Little Walter. Ahí está tocando con un Astatic JT30 enchufado a un equipo de voces situado arriba.

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Ahora bien, repito que quien suena bien por sí mismo, suena bien allá donde se enchufe, y así se puede ver a Little Walter y a Big Walter tocando "a pelo" en los videos del American Folk Blues Festival (y sonando como sólo ellos podían), a Junior Wells y James Cotton en un montón de discos tocando de esa misma forma, o al "sinmicro" por excelencia, Rice Miller (Sonny Boy Williamson II), que se mantuvo siempre fiel a su estilo. También se podía ver a cualquiera de ellos tocando con micrófonos en la mano, pero sin ser necesariamente de tipo "bullet". De hecho, hay micrófonos, como el Shure 777 "SlimX" o el Shure 545, que se asocian a determinados armonicistas, como Little Walter y Paul Butterfield, respectivamente. En el caso de Little Walter, a pesar de que esencialmente tocaba con cualquier cosa que tuviera a mano, la asociación se debe a algunas fotos de un concierto en el que tocaba con uno de esos, y a una foto publicitaria en la que sostiene una copia japonesa del SlimX. Aquí tenéis el micro, la foto de promoción y un detalle de las del concierto:

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En cualquier caso, el hecho es que los micrófonos de bola se popularizaron entre los armonicistas de la época, y como ellos fueron quienes le dieron forma a lo que hoy se puede entender por armónica de blues amplificada, su sonido es el que la mayor parte de armonicistas tratan de conseguir. Por entonces había dos marcas principales de micrófonos en Estados Unidos: Astatic y Shure. Había más, como Electrovoice o National, e incluso otras como RCA ponían su marca a micrófonos fabricados por Shure, pero eran Astatic y Shure las que dominaban el mercado. Y si bien es cierto que en los primeros tiempos (años 40-50) el modelo utilizado mayoritariamente era el Astatic JT30 (que como veremos después no siempre se llamó así), probablemente por ser fácilmente adquirible y de alta disponibilidad, pese a que Shure siempre fabricó micrófonos de bola (como también veremos después), el crecimiento que Shure experimentó a partir de los 60, y su posterior dominio del mercado, hicieron que su modelo 520, también conocido como Green Bullet, se fuera convirtiendo en una referencia, especialmente para aquellos que empiezan a adentrarse en la armónica amplificada. El devenir de los tiempos hizo que los micros de bola fueran perdiendo su uso como terminales en sistemas de comunicaciones públicas y para radioaficionados, y su fabricación y venta se limitó a un único tipo de cliente: el armonicista. Así, Shure fue dejando de fabricar cualquier otro micro de bola y sólo permaneció la gama del 520, que posteriormente se convertiría en 520D, pasaría una década después a ser fabricado en México, y finalmente se convertiría recientemente en el 520DX al añadírsele un potenciómetro de volumen, además de terminar por colocarle una cápsula que nada tenía que ver con lo que originalmente llevaban dentro este tipo de micrófonos. Todo con tal de abaratar costes, claro. Y éste es el modelo que actualmente se sigue vendiendo en las tiendas. Que no quiere decir que sea malo. Simplemente que su sonido es distinto a lo que era en otros tiempos.

Con el JT30 y sus derivados ocurrió más o menos lo mismo. En los 70 sólo se mantenían en producción el JT30 y el JT30C (con cápsula cerámica), e incluso se ve aún algún JT30 comercializado por la división canadiense de Astatic. También se siguió fabricando durante un tiempo el Astatic 200 y probablemente el T3. En algún momento, entre los 80 y los 90, Astatic entró a formar parte de un consorcio llamado Omnitronics, que incluye entre otras marcas una llamada CAD Microphones. A partir de entonces, el Astatic JT30 dejó de existir y apareció el JT30VC, negro en lugar del gris que se había mantenido en los 70, y con control de volumen. En las mismas instalaciones se fabricó su gemelo para CAD, el HM50 VC, cuya única diferencia era una rejilla cromada dorada, frente al cromado plateado del JT30VC. Finalmente, Hohner se apuntó al carro y empezó a comercializar el Blues Blaster, fabricado en las mismas instalaciones de Astatic, con los mismos componentes, pero pintado el cuerpo en azul metalizado, con rejilla cromada y también con control de volumen, además, de, obviamente, lucir la etiqueta "Hohner". Finalmente, las cápsulas que montaban conjuntamente estos micros dejaron de fabricarse por parte de Astatic y Hohner dejó de vender temporalmente los Blues Blaster. No fue hasta recientemente, ya en los 2000, que Hohner reintrodujo el Blues Blaster en el mercado, ahora con cápsulas de similares características en cuanto a sistema de funcionamiento (cristal de sal), pero fabricadas en Japón y con unas características sonoras al parecer bastante diferentes. Y es éste el modelo que actualmente (2006) se puede adquirir en las tiendas.

Entremos ahora en detalle en la descripción de algunas de las distintas variantes de estos dos micros, el JT30 y el Green Bullet, así como de sus cápsulas, que a lo largo del tiempo se fueron desarrollando y que alguien que pretenda comprar un micro antiguo a través de internet debe conocer para evitar confundirse ante los distintos modelos.

El Astatic JT30

Los primeros modelos del que hoy conocemos genéricamente como JT30 se empezaron a fabricar en los años 30 en la fábrica que Astatic tenía en Youngstown, Ohio, aunque una década después, entre el 44 y el 46, la factoría se trasladó a unas instalaciones en Conneaut, Ohio (podéis ver algo de la historia de Astatic en http://www.astaticinstalled.com/about.asp). Al principio los JT30 recibían diversos nombres: 30, Y30, W80, W90, JT30, 40, JT40, etc...Venían montados en peanas, eran de color marrón, con el frontal, bien cromado, bien pintado también en marrón, y el cable salía directamente del interior del micro, como aún hoy sucede en los Green Bullets. Aquí podéis ver un par de ellos: un 30 y un W90. El primero aún está fabricado en la planta de Youngstown, cuando Astatic Inc. no era tal, sino Astatic Labs, mientras que el segundo ya es de la planta de Conneaut, pero aún conserva el color marrón de los primeros tiempos. En ambos casos la chapa identificativa está remachada al cuerpo del micro, signo de que fueron fabricados en los primeros tiempos.

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Observad que en vez del cable estos micros han sido modificados para incluirles un conector como el que posteriormente montarían en producción. Observad también el agujerito que tenían en el lateral para un tornillo prisionero que fijara bien la cabeza del micro a la peana:

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La que hoy se conoce como cápsula MC151, la clásica cápsula de cristal de Astatic, aún no recibía ese nombre. A lo largo de la historia de Astatic ha habido diversas nomenclaturas para sus cápsulas de cristal, si bien todas compartían el mismo principio de funcionamiento y el mismo material. Podéis leer sobre qué es y cómo funciona una cápsula de cristal aquí: http://www.jt30.com/jt30page/howmicswork.html. Algunos de los tipos de cápsulas de cristal que se pueden encontrar en micros Astatic son: 111 (como la de la foto de abajo), 101 (muy habitual en los 70), MC151 (las únicas a partir de los 80-90, y por ello las más conocidas). Incluso es fácil que en los micros más antiguos se encuentren cápsulas sin distintivo de modelo, pero con la pegatina de Astatic. Junto a la 111 podéis ver una con la inscripción 106, poco habitual por lo que yo conozco (y por lo que mi gusto personal respecta, mi favorita de entre las que tengo). El sello sobre la pegatina de Astatic podría hacer pensar que la cápsula es de 1939, pero tanto la chapa de la carcasa como la inscripción en la pegatina lo sitúan en los primeros tiempos de la fabricación de Conneaut, osea, en la segunda mitad de los 40. Las fotos:

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Poco después los micros pasarían a ser mayoritariamente del color gris característico de los JT30 con el frontal cromado, si bien se fabricaron en diversos colores y acabados, y desaparecerían las nomenclaturas alternativas. Se incluyó también un conector que hacía desaparecer así el engorroso cable incorporado de los primeros tiempos. En algún momento entre los 60 y los 70 las placas identificativas dejaron de llevar remaches y pasaron a ser pegadas sobre el cuerpo con adhesivo. Los micros dejaron de llevar un número de serie en la placa, y la identificación "JT30" aparecía grabada en su lugar. Finalmente se pasó a una etiqueta pegada en la que la identificación aparecía impresa. Y así siguió hasta el gran cambio que dio lugar a los modelos modernos, en los que el molde seguía siendo el mismo, pero donde antes estaba el conector ahora había un potenciómetro de volumen, y donde antes había un hueco para la peana, ahora había un conector de tipo XLR o Cannon, además de incorporar otro tipo de placa y cambiar a negro el color. Aquí podéis ver tres modelos que ilustran la cronología intermedia: un JT30 de Conneaut con placa remachada, otro con la chapa grabada y otro con la pegatina impresa.

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Observad que en los modelos a partir de los 70 desaparece el agujero para el tornillo de la peana. Así pues, queda constituida la forma clásica de la mayor parte de JT30s que han sobrevivido a nuestros días:

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Seguramente habreis oido hablar de las capsulas "ceramicas". El funcionamiento es el mismo que las de cristal, solo que el material de base, en vez de estar compuesto por cristales de sal, lo estaba por un material ceramico, mucho menos sensible a cambios de temperatura y humedad en el ambiente.

Aunque sospecho que al principio se montaban en las mismas carcasas que las cápsulas de cristal, posteriormente apareció un modelo de JT30 en el que se especificaba que llevaba una cápsula cerámica, el JT30C:

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Asi, las dos capsulas mas nombradas y conocidas de Astatic, por ser las supervivientes, son la MC151, de cristal, y la MC127, ceramica. Aqui podeis ver unas de las ultimas hornadas de produccion:

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Como podéis ver, la carcasa exterior de la cápsula es idéntica, en las dos figura MC127 en relieve, pero a la de cristal se le añade la pegatina con MC151. Evidentemente se usaba el mismo molde para las dos. Es lo que tiene recortar gastos...

Aquí podéis ver un par de cápsulas cerámicas más antiguas, una MC126 y una MC127 anterior a la última etapa de producción.

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Observad que también en las cápsulas ha habido una evolución, y se pueden distinguir las antiguas de las modernas por la forma en que se construían los terminales a los que se sueldan los cables. Observad también la fecha de Agosto del 76 en la 127.

Como decía, las MC151 son las más conocidas de todas, puesto que son las que se montaban en los Hohner Blues Blaster (y en los JT30VC y en los CAD...). Hasta hace unos años se podían incluso comprar por separado (junto con las MC127) a Astatic, pero cuando dejaron de fabricarlas se acabó lo que se daba. De ahí que ahora estén revalorizadas (claro que más lo están las antiguas). Lo que actualmente montan los BB son unas cápsulas de cristal japonesas de las que no tengo ninguna foto disponible...

Por lo demás, un comentario respecto a los conectores. Como habéis visto, los Astatic antiguos llevan un tipo de conector un poco raro. No busquéis cables en las tiendas habituales, porque no los hay. Tenéis dos opciones si os hacéis con un micro de estos: o bien conseguís un cable que tenga un conector de ese tipo, de rosca, o bien conseguís un adaptador que se engancha en ese conector por un lado y por el otro tiene una hembra de jack de 1/4", que es el tipo de conectores que llevan los cables de guitarra, y los que a su vez entran en el ampli. Si os hacéis con un adaptador de este tipo, sólo os resta comprar un cable de guitarra vulgaris y ya tenéis el micro sonando. Los adaptadores tampoco se encuentran en una tienda, ni de instrumentos musicales ni de electrónica. O bien se compran por internet, o bien se localiza a un distribuidor de Switchcraft, que es la empresa que los fabrica. Los Blues Blaster tienen, como ya comenté, una conexión de tipo XLR o Cannon, que son las que llevan los micros de voz contemporáneos. Pero no os valdrá un cable de micro habitual, puesto que las conexiones internas no se corresponden. Si no recuerdo mal, se puede pedir un cable de alta impedancia con conexión Cannon-jack en una tienda de música y posiblemente funcione. Si no, y si sois un poco hábiles con el soldador, no es difícil hacerse uno a medida, comprando el cable y los conectores por separado.

Posiblemente os estaréis preguntando qué cápsulas suenan mejor y qué diferencias hay. En la parte final hablaré un poco de estas diferencias sonoras entre unas cápsulas y otras, pero antes vamos a hablar algo de la otra familia de micros, la de los Green Bullet...

El Shure Green Bullet

Shure nació a mediados de los años 20, y al igual que Astatic, comenzó con una pequeña fábrica, situada en esta ocasión en Chicago, comenzó a fabricar micrófonos a principios de los 30, y a mediados empezó a comercializar micrófonos con cápsulas de cristal. No fue hasta mediados de los 50 que sus instalaciones del centro de Chicago se les quedaron pequeñas y se trasladaron al que todavía es el emplazamiento de sus oficinas centrales, en Evanston, Illinois, cerca de Chicago. Aquí podéis encontrar una cronología más detallada de sus avances: http://www.prosoundweb.com/install/commentary/kc/shure/time/time.shtml.

Salvo que diga lo contrario, las fotos que incorporaré a esta sección provienen de la web que cité al principio en la que Dave Kott hace una exposición muy clarificadora sobre los distintos tipos de micros de bola fabricados por Shure.

Shure tenía una variedad de micros de bola que estéticamente era mucho más identificable que los Astatic, básicamente por tamaños y colores. Así, tenemos los modelos

- 7A: muy raro de encontrar. Con cápsula de cristal.

- Brown Bullet "Specially Designed for Recording", que es completamente marrón, aunque a veces se presentaba con la rejilla cromada, y que es uno de los más buscados, por ser más frecuente que el 7A y compartir su pequeño tamaño y una buena cápsula de cristal. Aquí podéis ver uno de los míos:

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- 707A: De color gris con rejilla en metal crudo. Cápsula de cristal y cuerpo pequeño al principio.

Éstos son los modelos más habituales de Shure con cápsulas de cristal. Aquí podéis ver un par de ellas:

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Estos micros tenían un cuerpo ligeramente más pequeño que el tradicional Green Bullet, aunque con la misma forma, con lo cual son más cómodos de coger. Los tornillos que sujetan la rejilla se colocan en las partes superior e inferior de ésta, al contrario que en los modelos de tamaño Green Bullet, que se sitúan en los laterales. El 707A, por tanto, se presentaba en los dos formatos. Con el tiempo, Shure dejó de fabricar las carcasas pequeñas, y a partir de los 50-60 todas eran del tamaño de las que estamos acostumbrados a ver.

Otra cosa a destacar es que ningún modelo de bola de Shure incluía, ni incluye, un conector fijado a la carcasa, sino que el cable va directamente insertado en ella. Con un poco de pericia en el bricolaje es relativamente sencillo sustituir este cable por un conector de rosca como los de los JT30 (ver http://blog.myspace.com/index.cfm?fuseaction=blog.view&friendID=51523264&blogID=93100186&MyToken=bdecd23f-beb1-4aea-907a-7c048860289b).

Shure ha fabricado cuatro tipos de cápsulas para estos micros, de las que en la actualidad sólo permanece una. En primer lugar están las de cristal, como las de las fotos de arriba. Poco después (años 40), se introdujeron las cápsulas "controlled reluctance" (CR). Al principio estaban cubiertas de una tela negra, de ahí que se las conozca como "black CR". Junto con las de cristal, son las más buscadas por los armonicistas por el tono que proporcionan. Afortunadamente, al contrario de las de cristal, que son difíciles de encontrar en buen estado de conservación, debido al deterioro del cristal de sal, éstas y sus sucesoras se fabricaron con el objetivo de resistir cualquier tipo de condiciones y funcionar en entornos adversos, con lo que a día de hoy siguen sonando en su mayoría como el primer día.

A comienzos de los 50 Shure empezó a introducir cambios en el diseño y construcción de las cápsulas, y las nuevas CR pasaron a estar cubiertas por una etiqueta blanca y a ser referenciadas con distintos códigos. Aquí podemos ver una CR negra y una blanca.

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Los cambios fueron a más y se dejaron de fabricar las CR a la vez que se introdujeron las Controlled Magnetic (CM), hacia 1960. Las características son algo distintas, pero la estética es idéntica a las CR blancas, con referencias más diversas, escritas en rojo sobre la etiqueta. Aquí podéis ver una:

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La inmensa mayoría de micrófonos de bola de Shure antiguos que se consiguen hoy en día incorporan este tipo de cápsulas, que producen lo que se puede considerar el sonido "clásico" de Green Bullet. Algunos de los micrófonos que incluían estas cápsulas son los siguientes:

- 520: el "auténtico" Green Bullet. De color verde. Introducido a finales de los 40. Los primeros montaban cápsulas CR y luego pasaron a montar CM, y así lo indicaban en la placa identificativa. como se puede ver en estas fotos:

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El color de las placas puede ayudar a la hora de fechar el micro, como se explica en la página de Dave Kott citada anteriormente.

- 520B: versión de baja impedancia del anterior. Poco recomendable para armonicistas, puesto que para enchufar el micrófono a un amplificador es preferible un micrófono de alta impedancia. Eso sí, puede aprovecharse la carcasa para colocar alguna otra cápsula.

- 520SL: el Green Bullet montado en una peana. Con otro poco de bricolaje se puede desmontar y colocarle un conector, al contrario que los Astatic, que no iban "instalados" en la peana, sino que eran de "quita y pon". Al igual que el 520, el 520SL empezó montando cápsulas CR para pasar a montar CMs. Aquí podéis ver uno mío montado en la peana:

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- 520SLB: versión de baja impedancia del anterior.

- 440: generalmente gris. Carcasa del tamaño de los 520. Tiene un agujero de ¿ventilación? en la parte inferior, más grande que los dos que presentan los 520.

- CR41: color azulado y carcasa grande.

En la página de harmonicamasterclass citada arriba podéis ver unas cuantas fotos de estos modelos.

Shure sigue fabricando el 520 y el 520B hasta 1970, cuando introduce el 520D, de impedancia dual (cambiando el cableado en el interior se podía transformar de alta a baja impedancia). A finales de los 70, Shure traslada su producción a Méjico, y aunque la cápsula sigue siendo CM, en su etiqueta, así como en la del micro, ya figura el "ensamblado/fabricado en Méjico", como se puede ver aquí:

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 Finalmente, a mediados de los 90, Shure dejó de fabricar las cápsulas magnéticas e introdujo el 520DX, todavía a la venta, anunciado ya como micrófono de armónica, y que incluye una cápsula dinámica y un potenciómetro de volumen.

Otras marcas. Micros custom. Bricomanías varias.

Me he centrado en los Astatic tipo JT30 y los Shure de bola porque son con diferencia los micros más utilizados por los armonicistas, pero no sólo estas marcas tienen otros modelos interesantes (Astatic T3, Biscuit o 200, Shure 777 SlimX, 545, 540 o Commando...), sino que hay otras marcas que ofrecen alternativas igualmente reseñables. La tercera en discordia suele ser Electrovoice, con modelos como el 605, 630, 638 o 641 que resultan cómodos y de buen sonido en general. También se ven  micrófonos Turner (William Clarke posa con uno en un par de portadas de sus discos, y Kim Wilson usa uno con cápsula Astatic en un video que circula por ahí de su aparición en la reunión de la SPAH en el 98, por ejemplo), aunque son un poco más incómodos por la "aleta de tiburón" que llevan algunos en la parte superior. Otras marcas que fabricaron micros utilizables para la armónica son American, National, Ronette, Philips, Calrad, Primo, Argonne, Aiwa...De hecho algunas marcas comercializaban, igual que hicieron Astatic, CAD o Hohner, el mismo micro con distinto nombre, como Calrad, Primo o Argonne, en cuyos catálogos se podía encontrar el llamado micro de Walter Horton (podéis ver uno en la colección de Harmonicamasterclass) bajo distintos etiquetajes...Y como ya comenté más arriba, otras marcas, como RCA, se aprovechaban de la factoría de Shure y comercializaban bajo su marca micrófonos fabricados por Shure.

Os habréis dado cuenta de que encontrar este tipo de material fuera de Estados Unidos es realmente complicado, salvo que se recurra a internet. Aún así, si uno compra en sitios como eBay, siempre se corre el riesgo de que quien vende el micrófono no sepa muy bien lo que es sonar "bien", o que no lo pueda probar, o que pase cualquier cosa y lo que acabe llegando sea una castaña. La alternativa a comprar a ciegas (o "a sordas"), es recurrir a especialistas en reparación y customización de micros, como Tom, de Toms mics (http://www.harmonicamasterclass.com/tom's.htm) o Dennis Gruenling, que además es un excelente armonicista (http://www.dennisgruenling.com/microphones.htm). Lo cierto es que hay un buen número de ellos, y basta un poco de investigación en la red para dar con gente que sabe lo que tiene entre manos y lo que hace con ello. Problema: el precio que te hacen pagar por ello, que puede oscilar entre 180 y 250 dólares americanos por un buen micro, más gastos de envío, que suelen estar en torno a los 20 por micro. Y eso contando con que no haya que pagar aranceles en la aduana. Ahora, te aseguras que lo que te llega es un micro de primera división...En algunos casos, como en el de Gruenling, se da incluso la opción de escuchar cómo suena el micro en distintos amplis desde la misma página.

Otra opción, si uno es un poco mañoso, es fabricarse uno mismo su propio micro. Al principio tenéis un par de links bastante informativos al respecto. Y en cualquier caso, si se consigue una cápsula y una carcasa, al final es cuestión de soldar cables...Claro que si la carcasa no es tal, sino algo que se transforma en carcasa de micro, la cosa se complica, y hay que hacer agujeros, instalar conectores, etc...Ya puestos, también se puede coger un micro que esté un poco hecho polvo y darle un lavado de cara con pintura y pulso firme...Aquí tenéis un par de ejemplos perpetrados por un servidor. El primero está hecho con una cápsula MC151 y (al loro) un regalo de boda. De éstos que los novios reparten entre los invitados como agradecimiento por haber asistido y que luego, o bien se ponen sobre la tele junto al toro y la flamenca, o bien se tiran a la basura, o bien, como en este caso, acaban en el rastro y algún chiflado como yo se cree que pueden servir para algo más y se los lleva a casa por un par de euros (sobrepreciado, por no discutir). Pues eso que veis era una manzanita de latón, con su rabito y sus hojas y todo...Desechos del rabito, se agujerea convenientemente, se le instala un conector tipo jack, un trozo de colador metálico entre la cápsula y el frontal, por darle un poco de "look" y evitar que entre demasiada mierda, un interruptor on/off (no me gustan los potenciómetros de volumen en los micros), y a tocar. El rojo es un Shure 707A que me llegó con la cápsula hecha polvo, la pintura bastante descascarillada y el cable incrustado. Le puse una cápsula Shure magnética antigua que tenía por ahí, le cambié el cable por un conector, como se explica en el link que detallé antes, y le hice un trabajito de pintura que al final, lo ha dejado bastante chulo (para mi gusto, claro), y sonando estupendamente. Echad un vistazo:

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Finalmente, vamos a la madre del cordero:

"Bueno, ya, vale, pero ¿cuál suena mejor?"

"Pues yo que sé..." sería la respuesta más apropiada. Repito lo que dije al principio: si tú no suenas, el micro no suena por ti. Ahora, puestos a afinar, por ejemplo, a cada ampli le viene mejor un micro que otro, dependiendo de cómo suene, si es chillón, grave, si tiene mucho volumen, etc., etc...

En fin, que entramos en terrenos casi esotéricos, y no hay una regla universal que permita decir: "toma, éste". También hay mucho pijerío, en el sentido de que vamos a ver, si Little Walter o Walter Horton tocaban con lo primero que les caía en las manos y Sonny Boy pasaba de enchufar un micro a un ampli, ¿de qué vamos nosotros con disquisiciones sobre si la MC127 o la black CR y la madre que las parió a todas?. Mi consejo personal: ¡TOCA, COJONES!. Ya te preocuparás luego de qué micro usas. Dicho esto, también hay que aclarar una cosa: ni Little Walter, ni Horton, ni ningún otro, eran tontos del culo: si podían elegir entre dos micros, elegían el que más les gustara cómo sonaba. Eso cae de cajón. Sí, vale, tener muchos micros queda bien para impresionar a las visitas, pero en la práctica yo, por ejemplo, acabo usando siempre los mismos dos o tres, como mucho (y porque tengo varios amplis, que ésa es otra). No porque en la cápsula ponga tal o cual, sino porque sencillamente, me gusta más como suenan. Otra cosa que tienes que tener clara: entiéndelo, NO VAS A SONAR NUNCA COMO LITTLE WALTER. Cada uno suena como cada uno, y aunque está claro que todos tenemos un sonido en la cabeza que buscamos conseguir, y hay ciertos cánones establecidos desde hace medio siglo, no hay que obsesionarse con querer parecerse a fulano o mengano (entre otras cosas, porque ni vas a conseguir ser como él, que cada uno es como es, ni tiene sentido el proponértelo). Pues bueno, una vez desahogado y purgado en parte mi sentimiento de culpa por escribir tanta tontería junta (en realidad creo que este párrafo es el más útil de todo lo que se pueda leer aquí), sigamos con las disquisiciones...

En términos generales hay dos conclusiones invariablemente ciertas: una, que antiguo y en buen estado suena mejor que moderno, y dos, que no hay dos cápsulas del mismo tipo que suenen idénticamente igual.

Entre los que nos gusta el blues y el sonido de la armónica amplificada en el blues eléctrico, supongo que lo que se busca es un micro con buena presencia en graves pero sin perder brillo, buena saturación y buena pegada. Que tenga un tono cálido (que podría ser lo contrario de "metálico") y que sea fácil de agarrar para poder hacer efectos de manos y mantener un buen sello con ellas en torno a él para darle ese carácter "profundo" al sonido. (Nota importante: tocar con micro también tiene su aquél, y hay que pillarle el tranquillo, buscarle el sonido y acostumbrarse a él hasta que uno esté contento).

También en términos generales se podría decir que los Shure tipo Green Bullet tienen una mayor saturación que los Astatic, que en según qué comparaciones y con según qué amplis puede ser hasta demasiado "sucia". También que tienen mayor presencia de medios, especialmente los nuevos, que los Astatic, que son algo más agudos (también especialmente los más nuevos).

Entrando en particularidades, casi todo el mundo coincide en afirmar que dentro de los Shure, las cápsulas CR negras son las que mejor tono proporcionan, seguidas de las CR blancas y las CM. No he probado ninguna CR blanca, pero sí he podido probar algunas negras y unas cuantas CM, y la diferencia es apreciable. Ahora bien, no hay que desdeñar en absoluto una buena cápsula magnética. Yo tengo alguna que suena como un cañón, y son una opción perfectamente válida. De hecho, en estos momentos hay una especie de psicosis colectiva entre los armonicistas que hace que las CR, sobre todo las negras, se disparen de precio, lo que redunda en beneficio de las CM, que están cada vez más asequibles. Sí, una CR negra es posiblemente lo mejor, pero si yo me tuviera que comprar un primer o segundo micro a día de hoy, me compraría uno con una CM. Para mi gusto hay otro salto cualitativo entre las CM americanas y las mejicanas. Dicen que hay CM mejicanas que suenan igual o mejor que las americanas, y no lo dudo, conociendo como varía el sonido de una a otra, pero de lo que yo he probado, encuentro que las americanas antiguas tienen más profundidad, una saturación algo más suavizada que las mejicanas, que tienen más medios y saturan más, digamos, brutamente. Ahora bien, todo esto en realidad son matices bastante nimios, y realmente las diferencias se aprecian sobre todo cuando se prueba un micro y a continuación se prueba el otro. No seré yo quien diga que es capaz de distinguir si fulano está tocando con una mejicana o una americana. Las CR sí son más distinguibles en términos, digamos, absolutos, pero una buena CM puede perfectamente no dejarse eclipsar.

También parece haber consenso en cuanto a que las cápsulas de cristal de Shure tienen un tono a la altura de las CR negras. El problema es que es muy difícil hacerse con una en buen estado. Mi experiencia al respecto es muy limitada, pero sí creo que va bien encaminado quien diga eso. Ahora que siendo cierto que no hay dos cápsulas que suenen igual, hay bastante más homogeneidad entre las CMs y las CRs que entre las de cristal o cerámicas, en las que se encuentra bastante más variabilidad, potenciada por el hecho de que se desgastan con más facilidad.

En cuanto a las Astatic, yo no noto demasiada diferencia entre las MC151 y las MC127 modernas, pero tampoco se puede decir que tenga una experiencia dilatada al respecto...Sin embargo, de lo que he probado antiguo, sí noto que las cerámicas tienen un tono algo más oscuro que las de cristal. Asimismo, las de cristal antiguas tienen un tono bastante más rico, con más profundidad y más graves, sobre todo, que las "nuevas" (las MC151), que me resultan un pelín más "chillonas".. Pero bueno, lo mismo, sólo he probado unas pocas de cada, con lo que a saber...

Sobre lo que hay disponible en tiendas, esto es, Hohner Blues Blaster y Shure 520DX, poco puedo decir, ya que no he probado ninguno. Tengo un Blues Blaster, pero de cuando llevaban MC151. Lo que sí se mantiene es lo de que el Green Bullet satura más y tiene más medios, y el Blues Blaster es más chillón, pero más allá de eso no puedo añadir nada más, salvo una cosa: he visto a gente tocar con 520DX y sonar estupendamente (aún no he ni siquiera visto un Blues Blaster de los nuevos). ¿Por qué?. Porque ellos suenan estupendamente...La reflexión final es que igual que para un actor no hay papel pequeño, aquí no hay micro malo...Así que a tocar.

Conclusión

A veces dicen que es peor estar sobreinformado que desinformado...Algunos habréis entrado aquí con una duda muy sencilla: "He visto que en la tienda hay dos micros: ¿cuál me compro?". Probablemente salgáis con la cabeza hecha un lío de letras, números, marcas y modelos, y vuestra confusión habrá aumentado por encima de lo que desearíais. Si buscabais un consejo simple, o simplemente un consejo, habéis ido a parar a mal sitio, me temo...Hace ya unos años, no muchos, que yo entraba en una tienda y encargaba un "Blues Blaster de ésos", sin saber ni que había dentro ni cómo sonaba aquello (y casi ni cómo se supone que tenía que sonar), ni nada. El tiempo ha pasado, y con él un montón de información por delante de mis ojos, incrustada en una pantalla de ordenador, y lo único que sé es que habría agradecido que alguien hubiera condensado lo fundamental de toda esa información en un solo sitio y me hubiera ahorrado horas y horas de intrigas (¡qué acojone la primera vez que abrí mi Blues Blaster para ver qué había dentro!), búsquedas, preguntas, compras, pruebas...Si hubiera dedicado la cuarta parte del tiempo que he dedicado a hacer el moñas en internet mirando micros, cápsulas, subastas y desvaríos varios, a tocar la armónica y practicar como es debido, otro gallo me cantaría, jeje...Así que si a alguien le he ahorrado ese tiempo de volverse loco buscando en la red, pues mira, ya es algo. Ahora cerrad el explorador y dedicaos a practicar en lugar de aprovechar el tiempo que os he ahorrado en buscar tías en pelotas...;-))

David García

P.D.: Ya puestos, me vais a permitir un poco de spam. Si no os apetece practicar, siempre podéis echarle un vistazo a la paginita de la piacho de banda sesuarl en la que un servidor desparrama a gusto con nuestro instrumento satánico favorito: http://www.myspace.com/theblindlemons.

P.D.#2: Ya sé que es viejo, pero me he acordado de repente y no he podido resistirme:

- ¿Por qué sabes que el que llama a la puerta es un armonicista?
- Pues no sé...¿por qué?
- Porque el timbre se acopla...

[risas y eso...]

  
Wednesday, March 01, 2006 

Buenas.

Pues nada, que para quien pueda interesar comento el asunto éste de los cables. Sabéis que los micros Shure tipo "Green Bullet" (que pueden ser verdes, grises, marrones, según el modelo y el año...) venían y vienen con el cable directamente metido por el culo del micro (por mal que suene es así...;)), y esto es un engorro a la hora de transportarlo, cambiar de micro en un concierto y demás. Ejemplo: el Shure 707A que tenéis en esta foto y que me pillé hace poco...

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Como a mí me molesta bastante lo del cable lo suelo cambiar por un conector del tipo de los que se usaban en los Astatic JT30 antiguos. Los conectores aún se siguen vendiendo a través de un fabricante llamado Switchcraft. Buscad vuestro distribuidor local. En Madrid lo importan en Telco Electronics. Aquí tenis el conector tal cual se compra:

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Vale, creo que me he pasado con el tamaño de las fotos...:P Bueno, el caso es que lo primero que hay que hacer es soltar el cable del micro. Lo más fácil es pegarle un corte por debajo del muelle, quitar el tornillo que presiona el muelle, sacar el muelle, abrir el micro y tirar del cable hacia dentro (si queréis conservar el mismo cable para soldarlo al conector; si no, quitáis las soldaduras del cable a la cápsula y tiráis del lado del cable que os apetezca). Hay micros que tienen masilla o cera por la parte de dentro, sobre el agujero del cable, para reforzar su sujección. Lógicamente hay que quitarla para empezar a operar.

Con el conector en la mano y el cuerpo del micro en la otra con el agujero vacío veréis que no hay forma de que el conector entre en el agujero. Éste es demasiado pequeño. Hay dos opciones: o agrandar el agujero y hacerle una rosca que cuadre con la del conector o rebajar el diámetro de la parte del conector que va dentro del micro. Para mí la primera opción no es factible, porque no dispongo de los machos para hacer esas roscas, y porque personalmente prefiero manipular sobre el conector que sobre el micro, ya que cuando lo veáis notaréis que tampoco es que haya mucho margen para agrandar el agujero.

Así que lo que hago es rebajarle la rosca al conector. Para ello uso una multiherramienta tipo Dremel con un accesorio que en realidad se usa para cortar metal y que tiene forma de círculo abrasivo. Total, que dándole, dándole, se llega a esto:

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Comparadlo con la foto del chisme en su estado original y veréis que se ha rebajado bastante...Debéis parar cuando consigáis que el conector entre en el agujero, pero con dificultad. Que cueste meterlo, pero que entre. También veréis en la foto que se me ha ido la mano con esa muesca en el lateral del conector, jeje...Y es que a uno también se le va la mano de vez en cuando...:P

Ahora hay que soldar el cable. El activo, que es cablecito que va dentro del propio cable, se suelda al agujero que tiene el conector en el centro. Ese agujero se rellena de estaño y ahí va el positivo. La malla se puede soldar, bien al interior del conector, bien a alguna pestaña interior que pueda tener la carcasa del micro. Si lo soldáis al conector, tened en cuenta que en el recubrimiento interior del conector no agarra bien el estaño, con lo que hay que limar un poco para quitar un poco de ese recubrimiento y tener además una superficie más rugosa. Una vez soldado, lo metéis en el agujero y lo aseguráis con el tornillo prisionero de detrás del micro. Si habéis ajustado bien con el rebaje del conector, no habrá que hacer nada más. Si os habis pasado rebajando, podis añadir algn tipo de fijación entre el conector y el agujero, tipo Loctite, masilla, etc...Y hala, a tocar. Aquí veis cómo queda una vez fijado al micro. Observad la soldadura.

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Normalmente se suelen usar unos adaptadores, que tambin fabrica Switchcraft, que se enroscan en el conector y tienen una hembra de jack de guitarra en el otro lado, de forma que os basta un cable normal de guitarra para poder enchufaros al ampli.

Por cierto, que pensaréis "Coño, pero si el micro era gris". Ya. Era. Después de un rápido trabajito de chapa y pintura (decapado + dos capas de imprimación + dos capas de pintura + dos capas de laca), el micro que habéis visto en la primera foto, que estaba bastante hecho polvo, cosméticamente hablando, se ha transformado en esto:

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No me ha quedado perfecto, pero es que con lo de la pintura aún estoy experimentando...:))

Pues nada, esperando que esto le sea útil a alguien, se despide un servidor hasta otra sesión de bricolaje armoniquero.

Saludos,

David